Keratina japonesa en León Guanajuato

Keratina japonesa en León Guanajuato

Keratina japonesa en León Guanajuato
 
Desde que comenzó la pandemia no había tenido oportunidad de hacerme un tratamiento de belleza. Nada. ¿Como para qué, si no voy a salir a ninguna parte?
Pero este viernes 20 de noviembre es mi graduación virtual de la universidad virtual. Kemosión. Me tengo que conectar por Zoom (odio Zoom) a las 3:30 de la tarde. Y el acto se transmitirá por la fanpage de Facebook de la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato a partir de las 4.
Así que acomodé mi agenda para ir a visitar a mi amiga Nathaly Guzmán. Justo hoy hace un año fui por primera vez a hacerme el bótox… capilar. No creyeron que en serio en serio iba a estarme inyectando líquidos extraños en el rostro, ¿cierto? Y también hay nanoplastia, pero de nuevo me tocó keratina japonesa (esta es mi segunda aplicación) porque ya tenía el cabello medio chino. No sé si es WordPress o la configuración mi blog que ya no se muestran más imágenes además de la principal, si no con gusto les pondría el antes y después. Lo importante es el resultado.
Como pueden ver: La keratina japonesa permite un alaciado perfecto que dura hasta seis meses si se siguen los cuidados. Si el cabello es muy chino se necesitarán dos aplicaciones. También se puede aplicar únicamente para reparar, sin alaciar.
Citas al 477 581 6788 con Nathaly Guzmán. Su fanpage de Facebook es Na Ant’s.
 

Día de perros

 
Ayer jueves tuve un día de perros. De perros perrísimos. Fui al salón de belleza a hacerme las cejas, que ya me hacían falta. Aplica lo mismo: para qué depilarse si vas a estar encerrada todo el santo día. Aparte, con las cejas de azotador pintado o tatuado que se usan ahora… Leí un meme que decía: Si tu mujer tiene cejas naturales cuídala, de esas ya casi no hay. Pues fui y todo bien, el dolor por la cera caliente es tolerable comparado con el resultado.
Luego llegar a casa y puras tonterías de las que mejor no hablaré. La pregunta es si me aíslo porque estoy a punto de hacer pendejadas, o si hago pendejadas porque me he aislado. No todos comprenderán a qué me refiero, lo cual me parece excelente.
Fui a hacerme el retoque de fleco, capul como dicen en Yo soy Betty, la Fea. Por cierto, esos pendejazos de TV Azteca cancelaron sin mayor aviso Hasta que la plata nos separe, que por bajo rating, pero para eso están los capítulos completos en Youtube. Excelente, y sin comerciales de Banco Azteca y no sé qué.
El caso es que la tarada del fleco, que ya me había cortado el fleco unas tres veces, me lo cortó mal.
 

Básicamente me desgració.

 
Se supone que fui con ella porque la que me depila es malísima con las tijeras, y cuál… Parezco Emma Watson cuando se cortó el fleco hasta el cráneo, pero sin su carita de mensa millonaria. Le dije a la mona: “debajo de las cejas”, pero no sé si se lo dije en inglés o qué coño que lo cortó por arriba. Y lo cortó mal, para colmo. MAL.
Ya encontré una forma de disimularlo mientras crece, pero la neta vale gorro. Lo bueno que mi cabello lacio perfecto por la keratina japonesa me permitirá disimular el mal corte de flequillo. ¿Cómo? Partes el fleco en dos y lo ocultas bajo el cabello largo gracias a pasadores u horquillas. Y listo. Pero chingón, la idea del fleco es disimular las arrugas, y por culpa de la pendeja de la estética valió gorro. ARGGG.
Mejor no hablemos del coraje que pasé con un par de recetas médicas, solo diré que NO compren en Farmacias Guadalajara, malditos estúpidos.

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