No me mates
todavía…
Fue lindo morir
para creer
que te encontraré
otra vez
para reír
como antes
cuando dormíamos
en nubes de uva
soñando existir
para reunirnos
con languidez
de abeja reina…
No me mates todavía.
¿Por qué preocuparte?
¿Tanto te satisface
verme sufrir sin ti?
¿Llorarás mi fotografía?
¿Marcarás al buzón
en que mi voz se congela?
¿Me comprarás flores blancas?
¿las más baratas, en oferta?
¿Me dedicarás una parte
de tus horas sagradas?
No me mates todavía
tengo tanto que decirte
y te da miedo la ouija…
Cualquier ente sensible
te contará exactamente
lo que pensé al colgarme
justo abajo de tu ventana
Aprender a escuchar
y dar señales de amor
requiere ayuda profesional
cuando ya estás muerta
y aún así caminas…
Es menos distópico
ser un eco distante
para tu noche triste
en que asesinas estrellas.
Da menos miedo
ser un cadáver prensado
que una voz perdida
entre sollozos ahogados.
Mátame de una vez
pero en definitiva…
¿Acaso aún no comprendes?
Yo sí estoy dañada
enterrada y podrida,
pero tú aún flotas
en tu propia tristeza
con tu hermosa sonrisa
que antes era perfecta.