Chavorruca: significado, edad y crisis con rímel
Chavorruca, chavorruco, chavorrucos: son palabras mexicanas usadas para hablar, casi siempre en broma, de quienes ya no somos adolescentes ni veinteañeros, pero tampoco estamos dispuestos a comportarnos como señores resignados de catálogo.
Una chavorruca puede tener nostalgia, dolor de espalda, colágeno en oferta y ganas de delinearse el párpado inferior como si fuera 1998.
A un mes y días de cumplir muchos años… muchos, muchísimos años. No escribo la cifra exacta, como para qué: cualquiera que googlee mi nombre podrá saber la ciudad en que nací y cuándo. El significado de chavorruca, por lo menos en mi cabeza, es una chica de cierta edad, inalcanzable por la diferencia de años, que, si tú quieres, terminaría de criarte.
Diría que es difícil confesar que estoy por cumplir ene cantidad de inviernos, pero es mentira. Hasta ahora he dicho mi edad sin problema, incluso divertida ante la sorpresa ajena. Tengo buenos genes maternos y una relación bastante sana con mi acta de nacimiento, dentro de lo que cabe.
Yo no salía ni a la esquina sin dos capas de rímel y el párpado inferior delineado. Genio y figura. Vanidosa para unos, superficial para otras, perfectamente maquillada para mí.
¿Qué significa chavorruca?
Una chavorruca es una mujer que se mueve entre la juventud emocional y la edad oficial del SAT, el IMSS y las rodillas.
La palabra mezcla la idea de “chava” con “ruca”, y por eso carga una contradicción sabrosa: alguien que ya vivió lo suficiente para decir “me acuerdo”, pero todavía no quiere instalarse en el papel de señora solemne.
No siempre es un insulto. A veces es burla. A veces es autodefensa. A veces es una medalla no solicitada que una se pone para decir: sí, ya tengo edad para saber varias cosas, pero también para seguir haciendo lo que se me dé la gana.
Nunca he sido de quitarme la edad. Como para qué. De broma dices que ya es hora de restarte años, pero al final lo que cuenta no es cómo te ves sino qué tal te sientes.
Eso es lo más jodido del asunto.
¿Y tú cómo te sientes a tus veintitantos, treinta y tantos, cuarenta y tantos, o más? ¿Cómo vas con tu dolor de espalda tóxico?
La edad en que empiezas a decir “me acuerdo”
Aquí comienzas a contar anécdotas:
“Me acuerdo…”.
“A tu edad…”.
“Cuando era joven…”.
“Si yo hubiera…”.
“La sejuela…”.
Y la peor de todas:
“En mis tiempos…”.
Ya soy una chavorruca. No sé desde cuándo lo soy. Chavorruca. ¿Cuál es el rango imaginario para definirte como una? ¿Treinta y tantos? ¿Cuarenta? ¿Cuando te emocionas porque compraste un buen tupper? (Jamásss prestes un tupper, ni lo dejes olvidado porque no regresará.) ¿Cuando ya no puedes dormir en cualquier sillón sin amanecer como pieza arqueológica?
Chavorruca o chavoruca: a treinta y cuatro días
Hace tiempo una prima escribió una nota sobre “El terror de los treinta”. De cuando una escribía notas en Facebook… Ya llovió. Ya estuvo. Estoy vieja. Jurassic Park es la prehistoria de Chabelo.
Alguna vez tuvimos veintisiete, edad del Club de los Músicos Muertos. Él bromeaba sobre su hereditaria calvicie. Le gano por tres meses de edad y cachito, pero quiso traumarme con que yo cumpliría treinta antes que él. ¿Eso qué? No estuvo ahí para burlarse cuando los cumplí. Ni yo estuve cuando él los cumplió.
Cuando llegué a Guanajuato, me pidieron el IFE (INE) en un billar que ya no existe. En algún momento comenzaron a decirme “señora”. Eso sí que me traumaba bastante.
¿Acaso parezco? ¿Será por lo gorda? ¿Porque compro despensa? ¿Porque ya no utilizo tacones ni en bodas? ¿Soy la señora de la casa? ¿Cuánto cuesta el kilo de tortilla?
No falta quien me hable de usted, sobre todo clientes de lectura de cartas que me contactan por primera vez. Una sabe que ya cambió de etapa cuando el “tú” empieza a llegar con timidez administrativa.
Organismo jodido, rostro más o menos firme
Una amiga se hizo estudios porque empezó con un dolorcito. Luego de sus resultados preliminares, decidí agendar con mi médico. Me salté dos chequeos anuales porque las enfermeras del IMSS nos atendían en las instalaciones de mi último empleo. Ni me acordaba de padecimientos mortales desde el recorte que me obligó a emprender mi negocio de Tarot por internet.
Por cierto: necesito ver otra vez Web Therapy, con Lisa Kudrow.
Después de regresar de mi cita, llamé al nutriólogo. Aún faltan mis resultados completos. Dudo mucho morir pronto; a estas alturas como que ya para qué.
Solo es cosa de tener unas pinzas para arrancar los cabellos. En esa fase de chavorruca me encuentro: organismo jodido, rostro más o menos firme, dignidad variable.
Ser chavorruca también es hacer inventario
Reflexionaría filosóficamente sobre las vueltas que da la vida, las oportunidades perdidas que no aproveché en su momento, el extraño destino al casarme con mi primer amor y todo eso… Pero falta poco para la medianoche.
Chavorruca que se respete se acuesta temprano. Sobre todo si es sábado.
Chavorruca que se respete vio al Tío Gamboín, entendió los monólogos de Adal Ramones y todavía recuerda cuando “hacer una nota en Facebook” parecía una forma legítima de literatura íntima. Y quizá lo era. Quizá todo esto, tantos años después, sigue siendo exactamente eso: una nota larga para decir que estoy aquí, que cumplí años, que todavía escribo y que todavía me reconozco.
Conclusión: chavorruca, pero todavía en personaje principal
Ser chavorruca no significa dejar de ser joven de golpe, ni volverse señora de manual, ni ofrecer disculpas por seguir usando rímel, nostalgia o frases de otra época. Ser chavorruca es llegar a esa edad en la que ya tienes historias, cicatrices, médicos, anécdotas, referencias que alguien más joven no entiende, y un compromiso cada vez más serio con dormir tempranito.
También es descubrir que la edad no te quita lo que eres. Nomás te cambia la iluminación, el metabolismo y la paciencia.
Preguntas frecuentes sobre ser chavorruca
¿Qué significa chavorruca?
Chavorruca es una palabra mexicana que se usa para describir, casi siempre con humor, a una mujer que ya no es taaan joven, pero conserva actitudes, gustos o energía asociados con la juventud. Puede usarse como burla, como apodo, o como una forma de reírse de una misma.
¿Desde qué edad una mujer es chavorruca?
No existe una edad exacta para ser chavorruca. Algunas personas usan la palabra desde los treinta y tantos; otras la asocian más con los cuarenta o cincuenta. En realidad, la chavorruquez empieza cuando una comienza a decir “en mis tiempos” sin darse cuenta.
¿Se escribe chavorruca o chavoruca?
La forma más común es chavorruca, con doble erre, porque viene de la mezcla entre “chava” y “ruca”. También se encuentra escrita como chavoruca, pero chavorruca refleja mejor la pronunciación popular.
¿Chavorruca es un insulto?
Depende del tono. Puede usarse como insulto si busca ridiculizar a una mujer por su edad, pero también puede resignificarse con humor. Muchas mujeres usamos la palabra chavorruca para burlarnos de la presión social de vernos jóvenes, actuar jóvenes, y jamás aceptar que vimos televisión abierta sin streaming (y que aún recordamos las canciones de comerciales de los años ochenta).
¿Qué diferencia hay entre chavorruca y señora?
La señora paga servicios, compra despensa y sabe cuánto cuesta el kilo de tortillas.
La chavorruca también, pero todavía se delinea los ojos, recuerda traumas noventeros, y se ríe de su propio deterioro físico con una dignidad bastante razonable.





