Gabriela Torres Olivares: Una voz destacada en la nueva literatura

Gabriela Torres Olivares: Enfermario. Reseña de Jéssica de la Portilla Montaño.

Gabriela Torres Olivares: Su libro Enfermario contagia curiosidad desde el título

En su tercer libro de cuentos, Enfermario, Gabriela Torres Olivares (Monterrey, 1982) plantea un mundo un poco imperfecto, habitado por personajes casi normales que bien pudieron haber sido calcados de la realidad regiomontana, aun si viven situaciones poco o nada comunes. El ejemplar contiene veinte textos con desenlaces contundentes; el lenguaje elegido por la autora es impecable y el ritmo invita a devorar cada escrito. La mayoría de las historias son cortas, lo que permite leerlas cuantas veces se desee o se necesite para comprenderlas.

Entre los relatos que resaltan tanto por los recursos de la estructura como por su originalidad:

“Y qué si tiene Tourette”. Esta frase se repite ene veces pues Humberto, el padre de la protagonista, intenta convencer a su esposa de permitir que Silvita participe en un programa de concursos. ¿Y qué si no entiende las instrucciones del presentador, si se golpea la cabeza en cadena nacional, sidicegroseríassindetenerse? Llama la atención una serie de palabras sin espacios entre ellas (quéropatepondríasbonita, perraesunaperra) y otra de palabras separadas por medio de guiones (BO-NI-TA, N-Odijequeno). Al finalizar la lectura uno se pregunta cuál de los tres personajes se encuentra más dañado: la joven que sufre tics y espasmos motores, el padre que tiene ‘sus medios’ para aliviarle dichos síntomas a Silvita, o la madre que desea matar a la enferma, matar al progenitor, matarse a sí misma para no sentir más.

“Oncofilia”.

Un cáncer maligno que posee cabello y uñas y la capacidad de recordar está enamorado de su anfitriona; no puede hablar y por ello desarrolla medios físicos alternos para comunicarse con el objeto de su pasión (Ramas como brazos de pulpo rosa sanguinolento decían te amo en abracitos.). El cáncer sufre al no entender por qué la desahuciada lucha junto con los médicos para deshacerse de él (Prosigo: se cuestionaba el porqué de los ataques terroristas con una fórmula química rebajada en suero). Este inusitado cuento resulta extrañamente conmovedor.

“Maceta de carne”.

El abuelo, ferrocarrilero, a escondidas transportaba mercancía a cambio de sacos de frijol. Nadie sabe por qué a la tía Lola se le ocurrió insertar una de estas semillas en cada orificio de su cuerpo, y tampoco se sabe por qué la planta decide germinar en la oreja de la niña hasta dañarle irremediablemente el oído. Aquí se habla de la fitofilia (el gusto o amor por los seres del reino plantae).

El conjunto resulta armonioso y muy bien logrado. Vale la pena conseguir este libro, leerlo durante un fin de semana para después releerlo hasta el cansancio.

 
FICHA BIBLIOGRÁFICA

Gabriela Torres Olivares, Enfermario, Fondo Editorial Tierra Adentro, México D. F., 2010, 97 pp.

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