Ausencia

He recorrido mil leguas, he dado vuelta a cientos de relojes de arena, y aún sigo escuchando palabras que marcaron la época en que nos queríamos.

¿Recuerdas las frases que me hacían pensarte, y las que no tuvieron que ver contigo pero que me llevan ahí, a ese siglo pasado que alguna vez compartimos?

¿Recuerdas los programas de radio, tantas llamadas a un teléfono fijo, las personas que nos conocieron y decían que era imposible que viviéramos estancados en una interminable agonía mutua?

Dime dónde estás, dime cómo puedo verte que no sea cerrando los ojos, que no sea ir tras de tu sombra y sin por ello olvidarme de mí. Dime si es posible encontrar el mundo que ayer era tuyo y mío, di si vale la pena seguir dando tumbos y estrellarme mil veces contra la misma pared de tu ausencia. 

Dime por qué se de ti tan de vez en cuando si apenas hace veinte mil años estuvimos juntos…

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