Verónica Murguía señala a Arturo Pérez-Reverte por plagio

En estas últimas semanas sólo he leído sobre partos naturales y cordones umbilicales (con excepción del último berrinche de Carmen Aristegui, que se podría decir que me afecta personalmente… Lástima que no les pueda contar lo que sé de buena fuente), así que me sorprendí como cinco veces seguidas cuando, no recuerdo cómo ni dónde, me topé con un link de La Jornada donde mencionan a Verónica Murguía, una de mis profesoras en el último semestre del Diplomado en Creación Literaria de Sogem, y al híperrenombrado escritor español Arturo Pérez-Reverte, autor de La Reina del Sur.

El link de La Jornada se titula:

Verónica Murguía atribuye el plagio de un texto a Pérez-Reverte 

(http://www.jornada.unam.mx/2015/03/17/index.php?section=cultura&article=a04n1cul).

…sí: yo también puse la misma cara de ¿QUÉ???

El resumen de la nota es más o menos este:

Verónica Murguía, escritora reconocida en el ámbito de la literatura infantil (hace poquito me leí su Hotel monstruo. ¡Bienvenidos!) y que hace apenas dos años ganó el Premio Gran Angular de España con su novela Loba, se enteró de que su texto “Historia de Sami” (1997, revista El laberinto urbano) fue plagiado, o por lo menos reescrito -según quienes niegan el delito anterior-, por Pérez-Reverte, luego de que el texto “Un chucho mejicano” (originalmente publicado en 1998 en El Semanal) apareciera recientemente en un libro del español llamado Perros e hijos de perra, nada menos que por Alfaguara.

El revuelo causado ha sido notable. Inclusive Pérez-Reverte ya ofreció disculpas y dijo que “esa historia la escribió tal y como se la contó el escritor Sealtiel Alatriste”.

Por su parte, la maestra Murguía dice que no piensa pelear legalmente ni obtener dinero: basta con que parte de las ganancias sean donadas a un refugio de perros en México. Sería una conclusión más que digna y loable para tan literal embrollo.

Ahora: no se puede pasar por alto que, tal como dice la nota, al comparar los textos (fragmentos en http://www.jornada.unam.mx/2015/03/17/cultura/a05n1cul y http://www.jornada.unam.mx/2015/03/17/cultura/a05n2cul) hay frases idénticas.

Pero es mucho más curioso que ¡el texto de Pérez-Reverte mencione a Verónica Murguía!!! Dice así:

“Un equipo de emergencia compuesto por la dueña de la librería de la esquina, un señor a quien llaman ‘el licenciado’ –todos los vecinos ignoran su nombre– y la escritora Verónica Murguía, que también vive allí, lo envolvieron en una colchoneta y lo llevaron al veterinario; donde un par de vecinos más acudieron a interesarse por su estado”…

¿Cómo es que nadie le avisó a la Maestra que semejante prodigio de las letras ibéricas escribió sobre ella -y/o reescribió algo de ella- desde 1998? ¿Será porque en aquel entonces el uso de internet y los chismes cibernéticos aún estaba en pañales?

He aquí que me hicieron llegar vía Twitter el texto de Verónica Murguía, para quien desee leerlo:

https://pbs.twimg.com/media/CAUmUqmVIAAqB-p.jpg:large

Pérez-Reverte dice que (oh sí, ahora lo recuerda) caminaba por la Ciudad de México con Sealtiel Alatriste cuando pasaron por el barrio de Verónica Murguía, y de pronto este le contó la historia del perro Sami porque, imagino yo, el perro Sami es lo más trascendente que le ha sucedido a dicho barrio. ¿Cierto?

Esto suena tan extraño como si yo dijera que Jack London viajó en el tiempo exclusivamente para leer “La Historia de Cosita”, misma que publiqué hace mil años en la web del grupo animalista Al rescate perruno (y también gatuno), y utilizarla en su célebre Colmillo blanco, esto porque el recuento de cómo adopté a mi primera chucha es lo más trascendente que le ha sucedido a dicha web.

Pues yo digo que:

1) Si bien le doy la razón a Pérez-Reverte al decir que “su buena fe fue soprendida” y que habría citado el relato de Murguía de haber sabido que de ahí sacó Alatriste su cuento (si no, ¿por qué mencionar a la presunta plagiada en el texto que hoy está a discusión?), sí me veo en la obligación de preguntarle:

¿POR QUÉ escribe “mejicano” con j, señor autor?, ¿acaso nosotros escribimos “espagnol”, o qué? Sí sí sí, ya sabemos que antiguamente México se escribía con j, pero esto era **antiguamente**; además, el Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española (a la cual pertenece usted) recomienda escribir México con x, tal y como lo usamos los mexicanos (seamos chuchos o no).

2) Los fans de los acusados de plagio siempre SIEMPREEE los van a defender por más pruebas que se les pongan enfrente. “No veo el plagio por ninguna parte” y “Ella solo quiere ser popular” son dos de las frases clásicas con que uno se encuentra cuando habla del tema. No falta quien diga que uno debiera de sentirse halagado porque usaron tu idea o tu texto completo, como si el plagio fuera algún tipo de homenaje. ¿Y qué tal esa de “si está en internet es de dominio público”?

Por eso mejor corto aquí este texto: ¿qué tal si alguien lo copia en su anónimo blog para hacerlo pasar por suyo, como ha sucedido con bastantes cuentos y poemas de mi autoría? Si por eso ya no publico más que debrayes insulsos como este…

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