Imágenes de la Feria de León 2015, Guanajuato (1)

Pero quién no ha venido la Feria de León, Guanajuato?
Imposible ver este cartel de la ciudad de León de los Aldama y no tomarse la foto con La Panza.
¿Pero quién no ha venido a la Feria de León, en Guanajuato?


En agosto cumpliré ya 5 años viviendo en esta hermosa ciudad, y no me canso de venir cada año… excepto el pasado, 2014, que hubo brote de influenza AH1N1 “extraoficial” porque supuestamente no pasaba nada de nada, pero ¡ah!, uno que no sólo lee las noticias sino que trabaja enterándose de ellas.


Como sea: ya me pusieron mi vacuna gratuita en el IMSS y pude venir con toda confianza a la Feria de León desde el primer día. El precio del boleto de entrada no ha subido: sólo 11 pesos por persona, la mitad con credencia INSEN, y niños gratis hasta cierta estatura (para quien tenga hijos chaparros ha de ser una ganga, jaja). Eso sí: el verdadero negocio está en los estacionamientos, que van desde 60 hasta los 100 pesos. Claro que uno siempre puede viajar en Optibús (“la Oruga”), y más que ya está funcionando la recién remodelada estación de Polifórum.

 
¿Y a que no  adivinan qué es lo que venimos a comer cada año y que sólo encuentras aquí???


 ¡Gorditas michoacanas / gorditas tarascas!!! No sé cómo explicarles la delicia de comerlas, así que mejor pruébenlas: de chicharrón prensado (lo que acá llaman migas o migajas), de requesón o combinadas. Y si les ponen salsa verde con salsa roja, ufff, son de lo mejor.


Pero no pierdan su tiempo haciendo tres horas de fila, porque hay un puesto de gorditas tarascas donde diario ves a tres toneladas de gente haciendo fila y pues qué flojera, en una ocasión nos salieron saladas y así de naaa, ¡habiendo tantos puestos! Nosotros compramos en este:


“Los famosos parados de Michoacán”, gordas michoacanas, los del cartel amarillo. No pueden venir a la Feria y no probarlas siquiera, nosotros casi casi vamos exclusivamente a eso porque ahorita no me puedo subir a los juegos (bu) ni caminar mucho (doble bu), pero qué tal que puedo “comer por dos”, ¡eh!!! Ahí sí ni me quejo, jaja.


Lo que sigo sin probar de la comida dizque típica de León es la cebadina (“la auténtica cebadina, tradicional y digestiva”), sólo una vez en un tianguis pedí pero por a’i me dijeron que era más bien como agua de Kool-aid. Tampoco he probado las guacamayas (bolillo con chicharrón duro y salsa pico de gallo) porque no me gusta la cebolla, y ni ganas de comer el dichoso “caldo de oso” (fruta picada con vinagre de piña, cebolla, limón, queso y no sé qué tanto, guaccc). ¿A quién demonios se le antoja fruta con vinagre y cebolla???

La hermosa y gigante rueda de la fortuna que también es clásica y que se ve desde varios puntos de la ciudad, en especial por la noche en que la iluminan de forma increíble, luego voy a tomarle fotos aunque no me pueda subir (buah).


En su próxima visita a este intento de blog les mostaré algunas artesanías de la Feria de León.

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