Vicente Fox Quesada vs AMLO: Dichos de una araña hablando de piojos

Había olvidado lo ridículamente divertido que es leer sobre política mexicana: un montón de babosos (y una que otra mosca muerta) haciendo guerritas públicas y privadas con tal de clavarse el millonario presupuesto destinado a mantener a los zánganos del panal (y no me refiero al PANAL… bueeeno, también).

Comencemos con:

Dichos de una araña hablando de piojos



…o debo decir: ¿el burro hablando de piojos?

Ya sé que la frase repetida hasta el cansancio por la sabiduría popular va sobre un “burro hablando de orejas”.

Pero a este burro en específico, si bien sí es un jumentazo (¡y vaya que sí lo es!), yo más bien lo calificaría de araña porque suena más ofensivo que llamarlo “pulpo”. A fin de cuentas, esta última palabra recuerda cosas simpáticas como las profecías del cefalópodo mundialista y una linda canción escrita por Ringo Starr…

Hace algunos días, el político consentido de escritores ociosos (como ésta su humilde servidora) salió otra vez con su “carmelazo”.

Sí, con su clásico y bien consabido “carmelazo”, por aquello de que la actriz Carmen Salinas le opina hasta a lo que no le truje, y cuando sí le preguntan sobre algo se extiende hablando de incoherencias como las ladillas que tienen sus bisnietas en salva sea la parte de la anatomía femenina.

Don Vicente Fox Quesada, que de “Don” no tiene más que el sombrero y el bigote y a quien prefiero llamar don Risente Tox Mesada porque nos sigue causando harta risa y de todo la hace de pex, salió con su nueva frase célebre ahora que dio una conferencia ante alumnos de alguna institución cuyo nombre mejor omitimos por aquello de la penita ajena:

“Lo más molesto fue tener al piojo del ‘Peje’ en Reforma. Fue como tener una hormiga en el trasero”.


Démosle el beneficio de la duda y supongamos que algún despistado le preguntó algo sobre las virtudes y fallas de su sexenio, ése que tanto publicitó como el de “el Gobierno del cambio”, y no que se le haya salido decir esta babosada cuando tendría que haber hablado de algo serio. ¿O acaso él pensará que ALGUIEN más que Martita se lo toma “en serio” si se pone a hablar sobre piojos en el trasero?

Dios: no permitas que me vuelva a imaginar el torneado, canoso y bigotón trasero de Vicente Fox lleno de piojos que para colmo tienen el rostro de Andrés Manuel López Obrador.

Supongo que no fue casualidad que este “hombre” haya estado al frente de cierta refresquera cuyo máximo elíxir tiene, según dicen las lenguas viperinas, virtudes tan variopintas como limpiar retretes y destrozar riñones: si pudo venderle veneno sabor cola (¡y dale con la imagen de su trasero repleto de piojos!) a los niños lactantes de Chiapas, ¿cómo demonios no iba a convencer a la mitad de los mexicanos de votar por un esquizofrénico y guadalupano salvador de la economía nacional?

En los últimos meses el señor ha estado en boca de medio mundo, y no precisamente por buenos motivos: recobró protagonismo cuando empezó de “lamecopetes” con el hoy Presidente de nuestra hermosa República.

Ahora que el PAN se cae a pedazos con sus grillas internas (que el bondadosito Cordero contra el lobazo Lozano, y demás fauna que les siga el juego… pronto hablaremos de la guerrita sucia entre Ernesto Cordero y Gustavo Madero por quedarse con los despojos de un partido “honesto” cuyo prestigio duró mientras no detentaron el poder), no falta quien recuerde que Fox llegó a la silla del Ejecutivo única y exclusivamente porque lo candidateó el partido blanquiazul al que poco después le dio la espalda.

Ah, y porque Ernesto Zedillo le REGALÓ la banda tricolor. Diiiigo, por si no lo alucinaron bastante con el recordado “error de diciembre”… sí se acuerdan de cuando el dólar valía como tres “nuevos” pesos, ¿verdad?

Risente Tox recobró notoriedad a nivel internacional por su incipiente negocio con cigarrillos de cannabis, marca registrada “Diego Pellicer”, su asociación con no sé qué ex líder de Microsoft para vender taquitos de alucín en estados del país del norte donde sí sea legal la yerba “medicinal” (insisto: ¿cómo chingados distinguen la “medicinal” de la divertida, que diga, de la “recreativa”?, ¿acaso la mata brota con una cruz roja en cada rama?).


Luego de que la actriz estadounidense Amanda Bynes terminara en un psiquiátrico siendo diagnosticada con esquizofrenia y otras mugres, donde además los médicos aclararon que lo ÚNICO que encontraron en múltiples exámenes antidoping fueron los metabolitos clásicos por consumir cannabis…

…luego de eso, me quedé así de ah, chi: Amanda Bynes fumaba mota, y terminó medio mensa. Fox quiere vender mota, ¡y hace tiempo el Vaticano autorizó su divorcio porque los médicos de la Santa Sede lo encontraron más orate que a la Lindsay Lohan!



¿Acaso habrá alguna relación entre estos extraños hechos?, ¿en serio piensan que la mentada plantita es taaan inocua como sus chauvinistas usuarios -y vendedores- afirman?

Ahora que está de moda el tema de Oceanografía, ni se diga: Risente Tox ya aclaró que nooo, que él mete las manos por su familia, tanto la propia como la adoptada. ¡Basta que él diga que son gente honorable para tener su palabra como garantía!!!


¿Pero QUIÉN podría dudar del hombre que NO dejó escapar a Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”?

Y cálmense, que en mi próxima entrega hablaremos del hilarante tema de los “moches”… ¿Qué no ven que los zánganos necesitan ingresos extra???

Un comentario

  1. […] Hay mexicanos cuya lengua materna es el español, e incluso así hablan un mal español: seguramente han visto videos de Elba Esther Gordillo leyendo (pero no se dice “ler”… ¡se dice leer! Y la broma póstuma sobre Carrie Fisher: No se dice “Princesa Leia”… ¡Se dice Princesa Leía!), o recuerden cualquier frase célebre de Vicente Fox Quesada alias el Risente Tox. […]

Deja un comentario