La historia de cómo alguien que nunca respalda encontró una cápsula de tiempo digital
Dicen que las casualidades no existen…
Pero precisamente en estos días se me ocurrió entrar a Yahoo! a publicar una pregunta. Y ya que estaba ahí entré a mi correo más antiguo, el de respaldo. Mi correo oficial de Hotmail lo cancelé hace años para que no me localizara el \”Bad Romance\”…
Y ahí estaba: mi viejo …
Cosita, la Perruchis o Perrucha. In memoriam
Este lunes 6 de noviembre fue cumpleaños de Cosita. Habría cumplido quince años.
Adopté a Cosita, Perrucha o Perruchis en una de mis épocas grises. Fue gracias a la comunidad animalista de Yahoo! \”Al Rescate Perruno (y También Gatuno)\”, hoy CAESPA A.C., que contacté a una voluntaria. Era una chica que estaba comenzando los estudios de Médico Veterinario Zoólogo. Nayeli.
Quedamos de vernos al sur de la Ciudad de México para ir a ver una camada. Yo solo había pedido que mi futura mascota fuera de talla chica porque vivía en departamento.
La Cosa fue todo excepto de talla chica. Tampoco fue precisamente una \”mascota\”. Suena a cliché decir que los perros son como hijos, se vuelven parte de la familia. Y así es. El único gato que tuve fue una historia de desastre. Cosita, en cambio, terminó convirtiéndose en la mejor amiga y compañía de mi abuela Lupe.
Entre las muchas peculiaridades de la Cosita Perrucha, hoy recuerdo:
* No había que decirle que le tocaba baño. Ella sola lo sabía, así que poco antes solita se metía… Se metía debajo de la mesa. Y como era gorda y larga como una piñata, sacarla era todo un rollo.
* No soportaba la lluvia. Apenas se daba cuenta de que iba a comenzar a llover, y de inmediato le daba la temblorina. Se quedaba quieta quieta. Buscaba estar no acompañada sino más bien encima de quien se encontrase cerca.
* También se quedaba quieta como estatua de marfil cuando le ponías una playera. Si la tocabas, literalmente se iba de lado. Nunca pude vestirla o disfrazarla como al Tifón y al Domi.
* Nunca quiso comer croquetas. Pero luego que mi tío adoptó un gato, Cosita descubrió la comida Whiskas y se hizo fan. Hace años escribí sobre ella y usaba el eslogan: \”Uno de cada mil perros prefiere Whiskas\”. Y la dueña del perro del millón por supuesto que tenía que ser yo.
* Luego de la esterilización subió muchísimo de peso. Ni porque la sacábamos a pasear y todo. De haber sabido no la hubiera operado, aunque era requisito de la adopción. De todas formas siempre estuvo acompañada y no dejó de ser “señorita”.
Hace unos diez años me mudé a un departamento arriba de nuestra entonces casa nueva. Cosita decidió que prefería quedarse abajo, en la casa, con mi abuela Lupe. Se habían vuelto inseparables.
La historia de Cosita es la de una adopción exitosa.
Fueron casi quince años los que estuvo con nosotras. Cuando llegó a casa no era más que una bola de pelos. Para comer tenía que darle leche con mantequilla en un biberón de juguete.
Hace unos meses Cosita fue enviada a un santuario para perros. Su avanzada edad le estaba causando problemas que a su vez le causaron algunas caídas a mi abuela. Fue necesario separarlas.
Ya en el santuario le avisaron a mi mamá que Cosita tenía cáncer.
El domingo 17 de septiembre de 2017, apenas dos días antes del sismo en México, nos despedimos de Cosita por medio de una inyección.
Descansa en paz. Mi mejor amiga, mi primera hija, mi compañera y miembro privilegiado de la familia.]]>
Introducción al significado y origen de Guanajuato
La hermosa ciudad de Guanajuato capital, Patrimonio de la Humanidad, encierra una rica historia y un profundo significado en su nombre.
¿Te has preguntado cuál fue el primer nombre de Guanajuato o qué significa GTO.? Aquí te sumergirás en su fascinante toponimia y el origen histórico que ha moldeado la identidad de esta icónica ciudad a lo largo de los siglos.
Significado de Gto.: Su nombre e historia
Cultura Chupícuaro y los primeros pobladores
Los primeros pobladores de lo que hoy conocemos como nuestro estado del Bajío se ubicaron al sur. Vivieron como cazadores y recolectores en las márgenes del río Lerma, donde comenzaron a cultivar maíz, frijol y calabaza, adoptando un modo de vida semiagrícola. Esto se conoce como cultura Chupícuaro, palabra derivada del purépecha que significa: “Lugar azul”.
Su localización estaba a siete kilómetros de los actuales Acámbaro y Tarandacuao. Desarrollaron el molcajete para triturar el maíz y elaboraban vasijas de diferentes tamaños, demostrando su conocimiento en la cocción del lodo. Además de cultivar, pescaban y recolectaban frutos y plantas silvestres de la región. Construyeron estancias (chozas de piedra con piso de lodo), lo que marcó su transición de nómadas a seminómadas y, finalmente, a sedentarios. En su época de mayor desarrollo, los hombres de Chupícuaro edificaron pirámides ovales.
Nombres prehispánicos y su toponimia
Los chichimecas, los primeros en asentarse en la región norte, la llamaban Mo – o – ti, que significa “lugar de metales”. Por su parte, los purépechas – chupícuaros del sur la nombraban Kuanasiuatu, un nombre que procede de kuanasi (rana) y uata (cerro), palabras que en lengua purépecha significan: “Lugar montuoso de Ranas” o “Cerro de ranas”. Más tarde, los mexicas denominaron a esta región Paxtitlán, “Lugar de la Paja”.
El Bajío es la región de México que comprende parte de los estados de Guanajuato, Querétaro, Los Altos de Jalisco y Aguascalientes. El nombre y el significado de Gto. están profundamente ligados a Paxtitlán, “lugar de ranas”, de ahí que muchas de sus artesanías representen a estos anfibios (del griego ANUROS) o batracios.
Invasiones y resistencia indígena
Los purépechas y tarascos asentados en el sur de lo que hoy es el estado, vivían bajo la constante amenaza de invasiones por tribus semisalvajes con sus propias costumbres, lenguas y religiones. Sin importar si eran guamares, cazcanes, pames o guachichiles, el peligro de robos, asesinatos y violaciones era una realidad cotidiana para los primeros pobladores de estos “cerros llenos de ranas”.
Los españoles castellanizaron a los grupos del norte como “chichimecas”, un término que abarcaba a todos los pueblos que vivían desde el río Lerma hasta la parte más septentrional de Aridoamérica.
Los primeros pobladores del territorio donde se asienta la ciudad capital se autodenominaban “guamares”. Llevaban el cabello largo y, a diferencia de otras tribus nómadas, los guamares y los pames usaban materiales para cubrir sus genitales; las mujeres vestían pieles a modo de falda, dejando el resto descubierto. A diferencia de otras tribus chichimecas, los guamares construían chozas redondas con paja. En cuanto a su culto, adoraban a los astros, la lluvia y la naturaleza en general. Conocían las propiedades de algunas plantas y las consumían en rituales, siendo el peyote una planta sagrada que los convertía en fieros guerreros.
Alcance de la cultura Chupícuaro
La cultura de Chupícuaro también abarcó partes del Estado de México, Hidalgo, Colima, Nayarit, Guerrero y Michoacán, conformando lo que la arqueóloga Beatriz Braniff denominó “la Tradición Chupícuaro”. Además, la región guanajuatense ocupada por esta cultura recibió influencias de otras importantes civilizaciones:
La de Los Morales del Preclásico Superior (400 a.C.- 250 a.C.).
Teotihuacán, del Horizonte Clásico (200 d.C.- 900 d.C.).
Tolteca del Posclásico Temprano (900 d.C.- 1200 d.C.).
Purépecha, del Posclásico Tardío (1200 d.C. – 1525 d.C.).
En 1522, la expedición de Cristóbal de Olid llegó a lo que hoy se conoce como Yuririapúndaro y Pénjamo, encontrando el territorio ocupado por la tribu Chichimeca en la parte central y norte, y por la tribu Purépecha en el suroeste.
Real de Minas de Guanajuato: El origen de la ciudad
Es importante señalar que pequeños grupos chichimecas ocupaban principalmente un sitio de la cañada llamado Paxtitlán, pero fueron los indios tarascos – purépechas quienes bautizaron este lugar como Quanaxhuato, que significa “lugar montuoso de ranas”.
La ciudad capital no habría surgido sin el descubrimiento de las vetas de plata en la Mina de Rayas y Mellado, lo que propició los primeros asentamientos y transformó el lugar en una pequeña villa.
Para 1574, esta población del Bajío ya existía como alcaldía mayor. Sin embargo, no fue hasta 1741 cuando recibió el título de Ciudad Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato por el Rey Felipe V.
En el siglo XVIII, la opulencia minera de la ciudad era evidente. Se construyeron grandes edificaciones en la calle Real, que desde entonces ha sido la principal vía de la ciudad y donde se levantaron las primeras construcciones. La minería creció considerablemente, dando origen a otras minas como La Mina de Cata, de Valenciana, Bocamina San Ramón, entre otras.
De Villa a Ciudad Capital: La evolución
En 1576 se fundó la Villa de León con el objetivo de contrarrestar las incursiones indígenas.
En 1590, se fundó La Villa de San Luis de la Paz para celebrar el pacto de Paz entre las autoridades españolas y la tribu Chichimeca.
El auge regional de la minería en el siglo XVIII propició la construcción de notables edificios civiles y religiosos en la ciudad capital y otras poblaciones, ejemplos magníficos de la arquitectura barroca y churrigueresca.
Para el año 1741, a la ciudad capital se le concedió el título de Villa de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato, con derecho a usar escudo de armas.
Evolución del nombre de Guanajuato
La historia y la evolución del nombre de Guanajuato son tan ricas como sus vetas de plata.
En 1741, por orden del rey Felipe V de España, se le otorgó la categoría de “Muy Noble y Leal Ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato”, con la llegada del primer alcalde, Preafán de Rivera y Gómez.
Años antes, el 26 de octubre de 1679, por decreto del virrey Enrique de Rivera, había recibido el título de Villa, adoptando el nombre de “Villa de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato”. Para 1790, la creciente población ya era declarada intendencia.
La colonización española en esta zona se extendió a través de donaciones de tierras. Rodrigo Vázquez recibió propiedades para la explotación minera, mientras que Andrés López de Céspedes y Juanes de Garnica obtuvieron estancias ganaderas, sentando las bases para el asentamiento y desarrollo de la región.
Resistencia Indígena y Fundación de Guanajuato
Los Chichimecas: Guardianes del Territorio
Un aspecto fundamental de la historia de Guanajuato es la resistencia de sus habitantes originales. Los chichimecas de la región nunca se sometieron a la autoridad española, y sus constantes asaltos a los asentamientos recién establecidos fueron una fuerza a considerar.
Para proteger las valiosas actividades mineras, se construyeron cuatro fortines clave: El de Santiago, Santa Ana, Santa Fe y Tepetapa, que con el tiempo evolucionarían hasta convertirse en los barrios que hoy conocemos.
El fortín de Real de Santa Fe, por ser el más próspero, se estableció como la cabecera de los otros tres y fue crucial para el asentamiento definitivo de la ciudad capital en 1554.
Bajo las órdenes de Felipe II, la distribución de las casas se realizó de forma irregular y en desniveles, dando origen a las famosas callejuelas, pasajes, túneles, plazas y corredores que caracterizan a la capital del Bajío.
En 1679, por mandato de Carlos II, se estableció la icónica Plaza Mayor de la Villa con terrenos cedidos por los vecinos colonizadores.
Entre las primeras construcciones religiosas, destaca la parroquia de Nuestra Señora de Guanajuato, de distintivo color amarillo, y el primer convento, San Diego de Alcalá, ubicado junto al renombrado Teatro Juárez.
La Riqueza Minera y su Impacto en el Desarrollo de Guanajuato
Oro y Plata: Pilares de la Opulencia de Guanajuato
Guanajuato no solo fue una ciudad importante por su asentamiento; fue una potencia económica. Durante el siglo XVII, esta región se consolidó como el productor líder mundial de plata, superando a otros centros mineros como Zacatecas, Fresnillo y San Luis Potosí. Esta inmensa riqueza mineral, proveniente de la explotación de oro y plata, impulsó un desarrollo sin precedentes en la ciudad.
La opulencia alcanzada en el siglo XVIII se manifestó de forma impresionante en su arquitectura civil y religiosa. Ejemplos notables incluyen la primera capilla bendecida en 1555, perteneciente al Hospital de los Indios Otomíes, y el oratorio del Colegio de Compañía de Jesús, fundado hacia 1589 y ubicado a un lado de la Universidad de Guanajuato.
Para el año 1810, esta histórica ciudad, impulsada por sus imponentes minas, extraía la cuarta parte de la producción mundial de plata, un hito que cimentó su relevancia global.
De la Colonia al México Independiente: La consolidación de Guanajuato
Con la llegada del México independiente y la promulgación de la primera Constitución mexicana en 1824, durante la Primera República Federal, la ciudad fue elevada a un nuevo estatus: se convirtió en la Ciudad Capital del Estado Libre y Soberano de Guanajuato, consolidando así su lugar preeminente en la nueva nación.
La evolución del estado del Bajío ha sido notable. Desde los asentamientos indígenas hasta estos tiempos modernos en que incluso existe la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (Uveg), de la cual mi esposa Jéssica se graduó como Ingeniera en Gestión de Tecnologías de Información.
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Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el nombre de Guanajuato
¿Cuál fue el primer nombre de Guanajuato?
El primer nombre oficial registrado, en su categoría de villa, fue “Villa de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato”, otorgado en 1679. Posteriormente, en 1741, recibió la categoría de “Muy Noble y Leal Ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato”.
¿Qué significa Guanajuato (GTO significado)?
El significado de Guanajuato proviene del purépecha “Quanaxhuato”, que significa “Lugar montuoso de ranas” o “Lugar donde abundan las ranas”. Las abreviaturas como GTO. se refieren comúnmente al estado o ciudad de Guanajuato.
¿Qué es la toponimia?
La toponimia de Guanajuato se refiere al estudio del origen y el significado de su nombre. Este nombre tiene raíces prehispánicas (purépechas) y ha evolucionado a lo largo de la historia colonial y moderna de México, reflejando su geografía y su historia minera.
El gobierno abusa de la nobleza de los mexicanos:
Esta es una frase que he leído mucho desde que los sismos nos demostraron que nuestros gobernantes pueden ser tanto o más peligrosos que los temblores.
Estoy de acuerdo con la parte del abuso. Pero no sé si el gobierno abusa de nuestra nobleza o de nuestra comodidad.
De alguna manera, la programación gubernamental a través de la educación oficial, siempre ha sido: \”Si ya la hiciste, no le muevas”. “Aprovecha y quédate en lo seguro todo el tiempo que se pueda”. Básicamente: “La zona de confort es la onda\”.
\”Ya tengo plaza en gobierno\” es el éxito del mexicano promedio, pues “ya tiene resuelta la vida”. Puede que a veces le retrasen el pago por meses. Pero por trabajar en gobierno ya tiene acceso a todos los créditos para sobrevivir.
“Abrí mi negocio… en lo que encuentro algo” no es celebrado. Es más cómodo cobrar una cantidad fija independiente del desempeño, que una cantidad variable ajustada al desempeño.
Nos suben el precio de los productos y servicios… Pero con usar un \”Todavía me alcanza\”. \”Compramos más huevo, menos chorizo y ya\”. \”Cuando ya no alcance nos van a tener que pagar más\”. O el simple \”así ha sido siempre\”, ya podemos continuar con la rutina diaria sin protestar.
\”Dejo de pagar Infonavit un rato. Me alcanza para colegiaturas, servicios y despensa. Si no pago Coppel este mes, me alcanza para unas cervezas. Compro otro chip para que el banco no me marque, y listo. ¡Todo solucionado! Vamos a ver la tele/Facebook\”. \”No sea malo, hágame el paro\”. \”¿No puede quedar listo más rápido? Tengo prisa\”. \”Nos ayudemos mutuamente\”. Estas son frases que escuchamos frecuentemente, o incluso hemos dicho alguna vez.
Personas que pagan quince mil pesos por un teléfono, viviendo en un lugar con renta de mil quinientos y que comen sopa instantánea.
Otras con hijos inscritos en la escuela, buscando darles cualquier ventaja en la competencia por la vida en el futuro. Personas que buscan likes o comparten cadenas… ¿Cuándo van a tener tiempo para luchar? ¿Por qué sacrificarían esa relativa calma por algo incierto y peligroso, como un cambio radical en la estructura político-social de nuestro país?
Muchos se quejan de su compañía de celular, pero no se cambian de compañía.
Si bien hay tendencias que muestran que cada vez más personas se alejan de este tipo de pensamientos, la mayoría de la población se sigue llevando por este tipo de pensamiento y actitud. Y no estoy seguro de que sea correctamente descrito con la palabra “nobleza”.]]>
Feliz cumpleaños mamá.
Feliz cumpleaños a la mujer más elegante, esa a la que todo el mundo conoce y quiere. A la mujer que siempre anda en todas partes. Feliz cumpleaños a la abuela más comprometida, a la que trae cientos de regalos. La viajera que gusta de cargar veinte kilos extras para traer juguetes. La que no pierde el ánimo. La que trabaja con ganas y de forma incansable.
A ti:
Gracias por dejarme nacer, por ni haberme dado en adopción, por no ser la mantenida de una persona que pudiera dañarme.
Por hacerte cargo de mí, por seguir haciéndote cargo de mi abuela, por acompañar a nuestra perra Cosita en sus últimos minutos de vida.
Gracias por ser la mejor secretaria del área de Telecomunicaciones, porque haces ejercicio desde que tengo memoria, porque tomas clases de las actividades que te gustan.
Y por preocuparte por mi educación, por no haberme dejado durante horas frente a la tele, por no permitirme jugar en la calle, por señalarme circunstancias y personas peligrosas y por no restregar mis errores cada vez que te fallé.
Gracias por saber perdonar. Feliz cumpleaños mamá.
Gracias por impulsarme a ser alguien, por demostrar que existe otro tipo de vida, por enseñarme a tener aspiraciones. Hoy la \”oveja negra de la familia\” es una mujer productiva (más o menos, más o menos) de quien se habla, bien o mal. Me enseñaste que un libro vale más que mil juguetes y que \”éxito\” no es tener dinero sino el que estés orgullosa de lo que hace tu única hija.
Nunca olvides que te quiero y que espero a que muy pronto vengas. Aunque hoy no pueda abrazarte, mis logros son tuyos y mi trabajo es para ti.
Te extraño. Espero que pases un feliz cumpleaños mamá.
PD. Ya escanéame otra foto, ¡siempre uso esta!]]>
La educación para adultos tiene un objetivo: Otorgar servicios de alfabetización, primaria y secundaria para adultos y jóvenes a partir de 15 años, quienes por diversas circunstancias no pudieron estudiar cuando debieron hacerlo y, en consecuencia, se encuentran en situación de rezago educativo.
A menudo llegan a la escuela personas que dejaron de estudiar hace veinte, treinta o cuarenta años. Hombres y mujeres cuya vida se ha construido con trabajo arduo sin que esto les exigiera poseer una educación formal. Algunos apenas cursaron un año de primaria. Y los más afortunados llegaron a tercero de secundaria, sin que lograran obtener el certificado. Sin embargo, sus realidades los situaron en momentos en que la escuela quedó en una posición inferior y solo una necesidad los mueve a regresar a las aulas. Destaco que esa necesidad es siempre laboral. Son muy pocos, casi nulos, quienes lo hacen buscando redimirse de la ignorancia.
Hace un tiempo una mujer se acercó a pedir apoyo para obtener el certificado de primaria. Se trataba de una señora mayor que, según me confió, es responsable de un nieto que cursa el bachillerato en la misma escuela donde trabajo. La señora necesitaba su certificado de primaria, o de lo contrario perdería su trabajo.
Le expliqué que existía la posibilidad de obtener el certificado presentando un solo examen, pero eso tiene cierta complicación.
Es cosa de estudiar un par de meses antes de presentar la prueba, aclaré. “Pero yo nunca fui a la escuela, qué voy a saber para presentar ese examen. Además, necesito mi certificado a más tardar para el viernes; si no, me corren”.
Le aclaré que mi trabajo consiste en apoyarla para que aprenda algo antes de presentar la prueba. Aunque, por otro lado, aun cuando hiciera el trámite de registro en ese instante, tanto la solicitud del examen, su presentación y (suponiendo que acreditara) la expedición del documento, llevan un proceso cuyos tiempos están definidos con precisión. Con evidente desánimo, la señora prometió regresar en un par de días a entregar sus documentos. Por supuesto, no lo hizo.
Apenas al inicio del ciclo escolar me avisaron que un joven exigía hablar conmigo. “Necesito saber qué pide para terminar la primaria”, me dijo con decisión. Después de ofrecerle toda la información, me confió: “No sé leer ni escribir, pero necesito urgentemente el documento.” ¿Y para cuándo lo necesita?, pregunté. “Para mañana”. Ya he dicho que los años me han vuelto inmune a respuestas que, de tan increíbles, se tornan absurdas.
Aclaro que no es la primera vez que una persona requiere el documento con tal premura. Con serenidad le hice saber que para mí es imposible hacer en veinticuatro horas lo que la gente no ha hecho en años. Además, enfaticé: ¿Cómo pretende que le ayude a tener un certificado si usted mismo me dice que no sabe leer y escribir?
Luego de pensarlo me hizo saber que ya había estado en un círculo de estudios de INEA, pero nunca logró aprender. Le propuse revisar su situación académica. Tal vez pueda ayudarlo, pensé.
El avance académico arrojó que el hombre certificó la primaria en el año 2010.
No se lo dije, pero a cambio le indiqué que debía acudir directamente a la Coordinación de Zona del INEA y solicitar que revisaran su avance académico. “Hágales saber que necesita su documento de manera urgente, pero a quien lo atienda, aclárele que también le urge aprender a leer y a escribir. Dependiendo de lo que le digan regresa conmigo”.
Casos como los anteriores se repiten a menudo. La necesidad lleva a las personas a buscar en las escuelas un documento, no así una oportunidad educativa. Eso es lo de menos en un ámbito laboral donde se exigen certificaciones sin importar los conocimientos.
El joven regresó días después para decirme que le iban a tramitar su certificado, pero le hicieron saber que no podían enseñarle.
“Usted ya certificó, ¿qué podemos hacer?”. Le propuse que viniera a la escuela si así lo deseaba. Aceptó, pero hasta hoy no ha venido.
Recordé a la señora que también requería el certificado y, tras una breve investigación, pude encontrar a su nieto. Le pregunté qué había pasado con su abuela: “Le ayudaron a sacar el certificado en otra escuela, pero le tuvo que dar para su refresco a la chava que le ayudó. Le salió en quinientos pesos”.
Me resigné a pensar que lo que la gente no ha querido o no ha podido hacer en tantos años, hay quien se lo puede hacer por unos cuantos pesos, aunque no tan rápido. Yo no. Así que puedo seguir tranquilo sin aprovecharme de las necesidades ajenas.
Si te interesa estudiar o acreditar tus estudios y vives en la Ciudad de México o en el Estado de México, ponte en contacto con el autor Héctor A. Ortega al correo:profesorhector_ao@hotmail.com]]>
México sigue en pie. Tras el sismo, nuestra vida continúa. A reconstruir.
Días de mucha tristeza. México sigue en pie. Sí, México sigue en pie tras el sismo. Pero con un vacío, un dolor, una zozobra. Columnistas, cronistas y el mundo se preguntan: ¿Qué sucederá ahora?
Se hizo absolutamente todo lo posible por rescatar a las personas.
Ante la pérdida de vidas, patrimonio, seguridad y forma de vida, hemos ganado: Historias, anécdotas, aprendizajes y experiencias que nos han transfigurado.
Y sí, México sigue en pie. La naturaleza humana ha demostrado que las personas tienen una capacidad de reconstruirse, de aceptarse y de cambiar. Aunque se vaya poco a poco.
El gobierno mexicano expresó que se necesitarán 37 mil millones de pesos para reconstruir el daño en los estados afectados.
Los programas, esquemas, proyectos y su financiamiento tendrán que surgir de la sociedad civil. De personas de intachable trayectoria y vigilados por un comité que reporte la ejecución de los proyectos o programas. No hay otra forma.
El gobierno Federal y estatal han perdido la confianza de la ciudadanía para dirigir estos programas. El mexicano ha aprendido tardíamente que no puede dejar esto en manos de un Presidente. Y menos, en partidos demagógicos. Todos son lo mismo. Promesas y más promesas; prometer en México sí empobrece. Y el político mexicano es sinónimo de incumplimiento.
¿Díganme el nombre de un presidente que cumplió cabalmente con lo prometido?
¿Díganme el nombre de un presidente que enfrentó el incumplimiento de lo prometido, responsabilizándose del fracaso de su gestión presidencial?
No se puede confiar en los políticos para la reconstrucción de México.