Megacable y TV Azteca: la madre que los parió

Mi esposo anda sumamente sentido conmigo porque no le escribí nada de San Valentín, pero no es mi culpa sino de Megacable porque me dejaron sin internet desde el 14 de febrero, en plena semana de exámenes parciales de la uni (Ingeniería virtual y sin conexión, hágame usted el favor).

Arreglamos lo de internet pero todavía se tardaron dos días en restablecer el servicio. Mientras, vimos qué onda con su inservible “caja digital” (¿y para qué quiero canales digitales si a mi televisión nada más le faltan las antenas de conejo?), y el caso fue que los !”#$%”$” idiotas las entregaron sin desbloquear, jo jojo, qué graciosos. Total que ya tengo tooodos los canales contratados, excepto…

¡TV Azteca!!! ¿Qué pasó???

No sé cuánto cobren canales como Sony Television o Warner Channel por transmitir su señal, pero oígame nooo, TV Azteca es lo mejor de lo mejor. Aún recuerdo cuando Ricardo Salinas Pliego, maso en el año 1993, 1994 compró la señal de Imevisión: durante semanas lo único que se vio en el nuevo canal fue el mismo comercial de Jurassic Park para Super Nintendo (buuu, se acuerdan) y uno que otro video chaquetón. La otra vez, mi esposo y yo estábamos taaan aburridos que lo único interesante que encontramos fue “Soy tu doble”: la zorrilla de Tatiana brincaba por el escenario con su microfalda super apta para menores de edad. ¿Cómo pretenden que yo viva sin eso???

De veras que estoy indignada: ya no podré ver el refrito de Grey’s Anatomy, Lo que la gente cuenta y Lo que callamos las mujeres. ¿Qué pretenden, que me conforme con Discovery y The History Channel??? O sea, si yo veo la tele para cultivarme… ¿De qué hablaré con mis amigas las cultas ahora?, ¿de las frases de La Rosa de Guadalupe?, ¿del embarazo de Angélica Vale?

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