Autor invitado

Revolución: El gran movimiento por la humanidad

REVOLUCIÓN, la mayor DEL FUTURO, la ÚNICA GUERRA DEL FUTURO será contra el ODIO. Más que contra el miedo o la avaricia.

Nuestro planeta peligra por el odio.
Nuestra especie humana también se enfrenta a un enemigo invisible, el ODIO.
¿A quién odia usted? Haga su lista de odio, sorpréndase de cuánto odio tiene en su interior.
¿Qué odia de usted?
Su flacura, su gordura, su nariz, sus caderas, su busto, su ceguera, su estatura y su fealdad, su belleza. La voz, su cabello, sus manos, sus pecas, sus tatuajes, su cuello, su aliento, sus orejas y su boca. …

Odio: la sinrazón de la naturaleza humana

Odio: nuestro peor enemigo.

Acecha, ronda en nuestro pensamiento permanentemente, nos vacía la mente, la creatividad, la bondad, los pensamientos positivos.

Pareciera que el odio es lo único inherente a la naturaleza humana, no hay lugar para otros sentimientos.

Estamos tan abandonados a nosotros mismos, y odiamos a unos y a otros. Nos disgustan las personas, tenemos aversión a personas, actos y animales.

Nos quejamos de la violencia, de las guerras, de las decisiones gubernamentales, del dinero que no alcanza. De las enfermedades, del ruido, de la suciedad, del vecino, …

Texto: Sojapi – Liberto Guerrero (antes conocido como Beto Guerrero)

Texto: Sojapi

Liberto Guerrero

Hoy es la primavera de mis días. El cielo está nublado, salpicado su lienzo de vitiligo, manchado su mantel porque el mesero no vino. Embarrado su espejo con lípstic de besos tronados en calles con nombres de funcionarios que la gente no reconoce. El aire, viciado, despide un olor a caramelo rancio, a polución. Viento enrarecido que con ternura sopla navajas oxidadas en las fauces de los perros. En los cofres de los carros, en las mejillas de los niños. Dios mismo, en dado caso de que existiera, se tomaría una selfie en el baño de su mansión el día de hoy. La subiría a Instagram con filtro retro y después se sentaría a esperar los laics. A vomitar los relámpagos que cenó en el banquete de mamá y papá. Mientras, yo, salgo a patalear contra el gordo de la bírjaus, contra los escritores laureados de uatpad, contra los iutubers, contra los tuits oficiales de las aves de mal agüero. Y asimismo lo hago contra lo alto de las nubes, lo rasposo de la tierra y la indiferencia de las flores. Todo está mal si no se me ocurrió a mí primero. Hoy tengo un día feliz porque lo estoy escribiendo yo; sin jómpeich, sin preguntarle a gugl ni documentarlo en féisbuc. El niúspeiper me dice estate alerta porque vienen tiempos duros y tú no eres un hombre fuerte, el mar sigue salado y Steven Tyler ya es un anciano. Mas no me preocupo, en mi mente simplemente ya no hay cupo para ese tipo de problemáticas. Miro alrededor, doy un suspiro y todo se arregla. Que hasta el ciberespacio llegue el insulto de mi alegría. Mi suicidio será su derrota, y además será de la forma más cruel y dolorosa: cancelando cuentas. [caption id=\"attachment_1260\" align=\"aligncenter\" width=\"800\"]\"Texto: Texto: Sojapi. Liberto Guerrero .[/caption]]]>

San Valentín: El último regalo – Jessie Morales (cuento)

San Valentín: El último regalo

Texto e ilustración: Jessie Morales

  Ha llegado esa época del año en la que Nadia se siente el ser más desdichado de la Tierra, esos días en los que todo le trae memorias de su dulce madre, la cual, durante estos días, mantenía el hogar como el lugar más caluroso y colorido del pueblo, cada rincón con olor a galletas recién horneadas, velas con aroma a calabaza, ornamentos de San Valentín por doquier y música de fondo. El mismo lugar hoy es el más frio, polveado y expide la más concentrada y profunda esencia de melancolía. La vida no es la misma segundo a segundo, minuto a minuto, día a día, mes tras mes, al transcurrir los años. Esto lo aprendió Nadia aquella tarde en que su padre salió a tomar aire y no regresó, y aquella noche en la que Leo recibió su más pura inocencia y dejo de buscarla cuando obtuvo lo que quiso, aquella mañana en la que su abuela despertó para preparar por última vez el champurrado que tenía ese ingrediente especial, del cual nadie obtuvo la revelación. Hoy a sus setenta, lo más cercano que recibe a una muestra de afecto, por parte de Don Jorge, el dueño de la tiendita de la esquina, es un calendario con buenos deseos, acompañado de la fotografía de una modelo con cuerpo firme y cejas totalmente depiladas para ser reemplazadas por unas de maquillaje. Esta noche en la que todos celebran y se intercambian regalos y abrazos, Nadia calienta una sopa y espera la llamada de su hijo, único efecto que tuvo la entrega de su muestra de amor hacia Leo, pero no suena el teléfono, las sillas en este panorama de San Valentín solo ocupan la falta del calor de la madre, el abandono del padre, el recuerdo del amor de la abuela, la traición del amor de su vida y el olvido de su hijo. Finalmente, pensando que es merecedora de un último regalo del día del amor y de la amistad, decide hacer una mezcla con lo existente en su botiquín y tomarlo como algo parecido a un brindis. Días después, los vecinos notan que un fuerte hedor a putrefacción los acompaña. [caption id=\"attachment_1203\" align=\"aligncenter\" width=\"343\"]\"San San Valentín: El último regalo. Cuento de Jessie Morales para TodoMePasa.[/caption]

Otros textos de San Valentín en TodoMePasa:

San Valentín en Guanajuato, México

Entre amigos te veas (i)

Entre amigos te veas (ii)

Este San Valentín 2015: Entre amigos te veas (iii)

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Educación para adultos: Propósito uno – Héctor A. Ortega (nuevo en TMP)

Educación para adultos:

Propósito uno

Texto: Héctor A. Ortega

 

We don\’t need no education We don\’t need no thought control -Roger Waters.

En México se le llama Educación para Adultos pero el término, en la praxis, resulta engañoso y casi siempre desconocido para muchas personas que no imaginan que la educación es un derecho que no todos han podido ejercer por diversas circunstancias, casi siempre de índole socioeconómico.

Mi nombre es Héctor A. Ortega y soy educador, específicamente de esos que trabajan en la educación para adultos. Las preguntas con las que suelo ser bombardeado cada vez que me presento son:

¿Educación para adultos, qué es eso? ¿Desde cuándo existe? ¿Están incorporados a la SEP? ¿A poco los adultos van clases? ¿Y sí aprenden?

Y una vez que me tomo el tiempo necesario aunque nunca suficiente para responder, me veo en la obligación de escuchar cosas tales como: ‘Nunca hubiera imaginado que eso existía’, ‘Qué trabajo tan complicado’, o simplemente: ‘Yo no podría hacerlo’. Y es que en realidad las personas no se toman el tiempo para asimilar que la educación para adultos no es algo extraordinario sino que se trata de una más de las modalidades que existen en el Sistema Educativo Nacional (igual a la educación especial o la educación indígena) aunque a nivel nacional está coordinada e impulsada por el Instituto Nacional de Educación para los Adultos (INEA) y cuya finalidad es tomar en cuenta a esos grupos que no han ido de la mano de los cánones dictados por la sociedad, es decir, atiende específicamente a tres grupos: 1) Personas mayores de 15 años que no saben leer y escribir (alfabetización), 2) Jóvenes y adultos, cuya edad mínima es de 15 años, que sabiendo leer y escribir nunca han iniciado, cursado o concluido la educación básica (primaria o secundaria), y 3) Jóvenes menores de 15 años que desean concluir la educación primaria. Lo anterior me parece suficiente preámbulo para llegar a mi objetivo: el mundo escolar está plagado de historias que resultan peculiares y fascinantes y de no ser por alguien obstinado que se atreva a seleccionarlas, escribirlas y publicarlas, se van acumulando en el anecdotario de lo individual, cuyo uso regularmente es utilizado como ejercicio catártico dentro de los Consejos Técnicos Escolares donde se diluyen, o en el mejor de los casos, se reducen a simples descargas que identifican a todo el cuerpo docente transformándolo en un monstruo pasmado que parece perder la dirección. [caption id=\"attachment_1124\" align=\"aligncenter\" width=\"1024\"]\"Educación Educación para adultos: Historias del educador y escritor Héctor A. Ortega para TodoMePasa.[/caption] El caso es que hace unas semanas y tras pensarlo demasiado, volví a abrir una cuenta de Twitter únicamente con el fin de seguir a unos cuantos escritores, promesas de las letras mexicanas y en una de esas, potenciales Premios Nobel de Literatura (¿acaso los borrachines que compartían los tragos con Bob Dylan sabían frente a quién se encontraban?). Una de las primeras personas a quien seguí fue precisamente a Jéssica de la Portilla Montaño, amistad virtual que data del año 2010 y cuyas letras en ocasiones han sido mi combustible para hacer lo que me corresponde a la hora de escribir. Pues bien, después de breves salutaciones y de ponernos al corriente de los últimos años (en 140 caracteres, claro) recibí una propuesta interesante para retomar el bolígrafo y salir de mi retiro obligado. Y aquí estoy, cumpliendo el primer propósito de este ciclo: escribir porque sí. No sé si la propuesta de Jéssica se refería a esto, pero particularmente la idea de atrapar las historias que ocurren dentro de los espacios escolares llevaba un tiempo rondándome la cabeza. Historias que, estoy en la obligación de mencionar, han surgido casi todas en el ámbito de la educación para los adultos, modalidad que, por cierto, se me olvidó aclarar, no está plagada por adultos pero ese precisamente será un buen motivo para redactar algunos textos más, así que esto último lo dejaré anotado por algún lado. Creo que cumpliré con mi trabajo de cazador de historias y le cederé a ella la posibilidad de seleccionarlas y publicarlas en este espacio esperando que resulten atractivas para alguien. Tampoco prometo escribir siempre historias que giren en torno al espacio escolar ya que suelo ser indisciplinado y muchas veces termino cambiando el rumbo hacia lugares que me resultan atractivos a pesar de su sordidez. Pero eso sólo el tiempo lo irá marcando. Por ahora, sin más, aquí dejo la primera historia.
Héctor A. Ortega. Mexico, 1977.
Cuando fue niño no le gustaba leer y prefería ser vago trotacalles. La secundaria logró reencauzarle el camino y ahí comenzó su vocación por leer relatos y crónicas. La preparatoria lo convirtió en un cazador de historias mismas que se acumularon en las libretas que no usó en la escuela. Bajo una identidad secreta estudió Pedagogía en la Universidad Nacional Autónoma de México. Sus mejores lecciones las aprendió ejerciendo la profesión de educador. Sus historias han aparecido en diversas antologías como Palabras Malditas (Editorial Efímera), En el borde. Líneas y versos para emprender el vuelo. VIII y IX (Start Pro Editorial) y Rostros en la oscuridad. IV y XI (Ediciones Buuk). En TodoMePasa.com presentará historias que ocurren en la escuela y una que otra sorpresa. ************** Si te interesa el sistema del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y vives en la Ciudad de México o en el Estado de México, ponte en contacto con el autor Héctor A. Ortega al correo: profesorhector_ao@hotmail.com]]>

Cuento de Navidad – Manuel Arduino Pavón (Regalo navideño)

Cuento de Navidad

Texto: Manuel Arduino Pavón

Diseño: Eréndira

  Brilló la estrella en el cielo. Los pastores cayeron al suelo asombrados. El carpintero corrió hacia el establo, espantado. Los tres visitantes desconocidos rieron de felicidad. La esposa del carpintero tuvo dolores de parto. A medianoche nació. La llamaron María, como la madre. Uno de sus hermanos la tuvo en brazos. -María -le dijo- yo conozco tu secreto. Tú naciste para que naciéramos todos, para que naciera yo. Los tres visitantes desconocidos le regalaron tres presentes venerables. Miraron a las dos Marías con dulzura y celebraron la sabiduría del cielo. El africano acarició la cabecita de la pequeña y le dijo:

-A pesar de los hombres de tu tiempo, de sus creencias y prejuicios, tú naciste para que naciera el Señor en nuestro interior.

Porque para que advenga el alto fruto en la corona del árbol de la vida, es preciso que primero nazca la flor del corazón. [caption id=\"attachment_989\" align=\"aligncenter\" width=\"875\"]\"Cuento Cuento de Navidad Manuel Arduino Pavón[/caption] Manuel Arduino Pavón (Montevideo, 1955). Estudió Literatura y Teosofía en la Universidad de Montevideo. Actualmente Radica en Buenos Aires. Ha publicado Diario de un refugiado, Conjuntos y conjuros, Ave Celdario, La curvatura del espacio, Abreviario, La Vía Dorada, Ostracismo, derrumbe y sed; Deseo y Quebranto, 200 Palestinas para un músculo, El libro de las ruinas azules, La iniciación en el sendero del escarabajo, Monstruos, y Casas tomadas, aves migrantes. Con TodoMePasa Ediciones publicó Camaleones, con ilustración de portada de Jessie Morales y diseño de portada de Jéssica de la Portilla Montaño. Colaboró en el proyecto AntologArte con cuento de corte infantil \”Las monedas dobladas\”, ilustradas por el escritor y diseñador mexicano Abtuno.

\”Cuento de Navidad\” fue una colaboración con la diseñadora mexicana Eréndira para celebrar con nuestros lectores fieles (y con los no tan fieles) estas fechas navideñas.

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Navidades, Inc. – Liberto Guerrero (Nueva voz en TMP)

Navidades, Inc.

Texto: Liberto Guerrero

Imagen: Vida M. Sánchez

  Por fin lo vi cambiar su ridículo traje de terciopelo rojo, fue a Sears y compró de contado una camisa a cuadros y un par de jeans deslavados de corte slim fit, se calzó sus nuevas botas de gamuza todoterreno, se peinó la barba y el bigote, se tiñó el cabello; se nota que tiene un asesor de imagen nuevo que lo transformó de anciano bueno a emprendedor maduro, centrado, pero todavía hogareño. Mató a Rodolfo, donó cada kilo, cada hueso, toda su carnita y su nariz, todo lo mandó a San Luis, para el festejo de los quince años de Rubí. Ahora conduce un Honda híbrido color negro. Se dio cuenta de lo estúpido y arriesgado que resultaba entrar por las chimeneas, por lo que este año abrió su portal tipo Amazon, que se ha sabido posicionar entre los más importantes de la red. Con la economía como está ya no puede darse el lujo de regalar, pero da los presentes a buen precio, y, quienes le dan un like a su página de Facebook reciben cupones de descuento. Su industria es global, mas no por ello omite su responsabilidad social, como lo hacen muchas otras. Emplea lo mismo a un anciano que a una madre soltera o a un estudiante o a un discapacitado; mientras cumplan con su trabajo a él le da igual. Los regalos, por supuesto, ya no aparecen bajo el árbol, ahora la entrega se hace vía FedEx, tomando de diez a quince días hábiles en llegar. La gran ventaja de esto es que, señoras y señores, ¡ya hay devoluciones! Tiene convenios con las más importantes mercerías y a Coca-Cola ya dejó de pagarle regalías por usar sus colores. Enhorabuena. Ahora Levi’s, Timberland y Lumberjack lo patrocinan. Este es el Santa Claus en el que yo creo. [caption id=\"attachment_982\" align=\"aligncenter\" width=\"1024\"]\""Navidades, \”Navidades, Inc.\”. Cuento navideño de Liberto Guerrero para TodoMePasa.[/caption]

Liberto Guerrero escribe el blog Anatomía Incorpórea. Su cuento \”Navidades, Inc.\” es su regreso estelar a TodoMePasa.

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El Justiciero: matar en legítima defensa

El Justiciero

El Justiciero: matar en legítima defensa en México.

Héctor Juárez Lorencilla.

Han captado la imagen de “El Justiciero”, el Llanero Solitario de los autobuses y taquerías. El Zorro de las autopistas. La verdad, la mayoría de ciudadanos festejan las invictas de esta persona calva, que especulan que es guarura.
Las autoridades, con ánimo legal, invocan el Estado de Derecho. Que nadie debe hacerse justicia por su propia mano, que no son los tiempos de la ley del talión. Que la justicia retributiva es cosa del pasado.
Otros sectores, hípermoralistas, expresan que nadie tiene derecho de privar de la vida por cualquier circunstancia. Y los medios hacen su nota del día, exagerada, exhaustiva y como si fuera un rompecabezas. Buscan, indagan, preguntan. Quieren saber cuál es la siguiente imagen para conocer la identidad del justiciero.
El biopoder, concepto acuñado por Michel Foucault, la práctica de los estados modernos, CONTROL de la población a través de todas las formas posibles. Económicas, políticas, policiales, comunicativas, credos, etc.
La sociedad mexicana está harta de engaños, de injusticias, de hambre, de enfermedad y de pobreza. El Presidente y su séquito de intelectualoides hablan de México como una gran nación, 70 millones de pobres no la ven así.

El antihéroe hace su aparición y lo llaman El Justiciero, ¡cuidado!

Ya son muchos los casos donde se hace justicia por  su propia mano, la cortina de la institucionalidad se desgarra a pasos agigantados.
Gobernadores corruptos cobijados por el poder y olvidados por el poder, la cúpula del poder mueve hilos y ya nadie está seguro cuando se amenaza la estabilidad.
¿Qué se cocina en estos momentos? Gasolinazos, devaluación, recorte presupuestal, alza de precios, ingredientes todos para que aparezcan más antihéroes. Señoras que golpean con cacerolas a su agresor, habitantes que amarran a los raterillos en postes dejándolos golpeados. Señoras que defienden sus pertenencias en vía pública dejando a sus agresores en graves condiciones.
Asaltantes, violadores, rateros, defraudadores se arriesgan a ser agarrados y ser linchados, juzgados ipso facto, y recibir penas corporales.
Byung-Chul Han el filósofo, escritor favorito del viejo continente, aporta una serie de metáforas en su libro “La Sociedad del Cansancio” para la sociedad postmoderna, neoliberal,  globalizada, ultraoccidental…

Pero en México nuestra metáfora del siglo XXI es:

“Estamos hasta la madre de tantas chingaderas”.
Presidente de telenovela, encopetado y su princesa de comedia, una guerra sin fin entre la policía / ejército. Maniatados por el Estado de Derecho, sin estrategia ante el criminal.
Un campo abandonado con baja producción agrícola, México no es autosuficiente en  alimentos. Inseguridad cotidiana, los criminales roban los pocos pesos del obrero, del trabajador, del campesino. No se atreven a robar a la gente de dinero, esos tienen guaruras, seguridad, armas y amigos en la Judicial.
La catástrofe la sufre la gente pobre, los antihéroes son entonces bien vistos, y hay una tendencia a la imitación. El México bronco es un mito, el México de la Vindicta es una realidad. Basta que alguien se atreva a poner alto a la corrupción gubernamental para que el efecto dominó se mueva: vean lo que ocurrió en la primavera árabe.