#Lady Panza Verde (I)



Publicado el martes 4 de junio de 2013 en El Heraldo del Bajío.


…y que conste que nooo lo digo por las múltiples lonjas que provocan los Dorilocos, las guacamayas y la cebadina…

De un tiempo a la fecha se pusieron de moda las “ladies”. No me refiero a damitas de la “realeza de la vida real” como Kate Middleton, quien no pierde la compostura ni cuando el viento le aplica la de Marilyn Monroe. Tampoco creo que la Duquesa de Cambridge se haya puesto a echar pestes, al menos no de manera pública, cuando no recuerdo qué revista “del corazón” (léase: tabloide amarillista para gente que quiere gastar dinero leyendo chismes falsos… ¿Acaso no saben que en internet pueden leer por cero pesitos el kilogramo de estupideces incomprobables?) publicó sus fotografías topless, como si fuera la graaan noticia el que una europea, llámese como se llame y dedíquese a lo que sea, decida asolearse (dentro de una propiedad privada, por cierto) sin las marcas que dejan el traje de baño y el bikini. 

Ya me imagino a la nuera de la querida y admirada Diana Spencer qepd gritando nacadeces tipo:

“¡Qué! ¿Acaso no saben de quién soy esposa?, ¿que vivo en no sé qué megapalacete? ¡Tengo influencias, ehhh!”

1) El último caso, si es que no surgió ya una nueva rockstar durante este fin de semana, fue el de #Lady Senado, #Lady Senadora o #Lady del Senado: una tal Luz María Beristáin. ¡Mira, tú!, ahora me vengo enterando de que esa ex reina de belleza (?) de algún concurso del siglo antepasado… ¡es MI jefa!!! (y por ende también es  jefa tuya, y de mi editor y de mi coeditor y hasta de mis alumnitos de ocho años de edad). 

O sea que la señora no es la mamá de los pollitos: es la JEFA de tooodas las mamás de todos los pollitos de México. El ostentar un democrático cargo de elección popular le da derecho no sólo a dormirse “en la máxima tribuna” (supongo que ya se carcajearon viendo sus memes… ¿qué tal el de las Chicas Superpoderosas???) desde donde nos manda y ordena a tooodos los mexicanos (“¿dónde estudiaron, groseritos?”): el título de “Senadora” también la exime de documentar su equipaje dos horas antes de que el avioncito salga. Si bien es cierto que las aerolíneas no hacen nada por reivindicarse cuando un vuelo se retrasa, eso no es culpa de la edecán que tuvo que aguantar cuanta majadería soltó “la mujer valiente”.

Podría seguir hablando del caso de ésa “mi jefa”, pero 1. qué pereza (con hache); y 2. tenemos más ladies por mencionar.

2) #Lady Profeco. 

Okey okey: a la #Lady Senado le costaron años de lucha (¿será?) el presumirse hoy como jefa y belleza absoluta de las últimas Coca-Colas de cualquier desierto, gobernante de la almohada desde donde se deciden las nuevas reformas fiscales y laborales con que se jode al trabajador promedio… Pero esa tal Andrea Benítez, ¿QUÉ??? ¿De qué la gira, qué milagritos ostenta? (Como diría mi abuelita: ¿“Ésa qué bocinas –por no decir el sinónimo con p– toca?”). Con todo gusto me pondría a googlearla nomás pa’ enterarme qué ha hecho con su vida tan nice niña, diiigo, aparte de tomarse fotos presumiendo sus gafas oscuras de marca, sus audífonos blancos característicos de los gadgets de la marca de Steve Jobs, y su rostro tan mamertamente bonito. Porque la que es linda, es linda; pero no todas las “reinas de belleza” somos así de sangronas (¡…bueeenooo!!!). Si #Lady Senado compitió contra Vilma Picapiedra para ver quién era más cavernícola, Andrea Benítez luchó contra María Antonieta de Austria por el título a la indolencia.

3) Las Lady Polanco y demás ya chole, están harto pasadas de moda. Lo ú
nico que vale la pena mencionar sobre Azalia Como-Se-Apellide “la Negra” es que de veras no entiendo: ¿por qué no le ofreció su ayuda a Lady Senado para que llegara a tiempo a su destino???, ¡si la ex Big Brother es “aviadora” certificada de la Policía Bancaria y Comercial del Estado de México! 

Caray, tan sencillo como que hubiesen pedido prestado un indestructible helicóptero a la Secretaría de Gobernación…

Eso sí: hay que aclarar que esto de las “ladies” no es exclusivo de algunas mexicanas ridículas. Por ahí tenemos el caso de Reese Witherspoon, quien “mostró la carta de celebridad” para librar a su esposo de ser arrestado por manejar en estado inconveniente. “¿Sabes mi nombre? Ya te enterarás de quién soy. ¡Estarás en las noticias nacionales!”.

Más sobre el tema cuando me acuerde de seguir con esta nueva saga. ¡Feliz inicio de mes!

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