La dieta de Kim Kardashian para la Met Gala: camino al bufete de carbohidratos

La dieta de Kim Kardashian para la Met Gala

La dieta de Kim Kardashian para la Met Gala

Hoy cumplo 11 años casada con mi novio Héctor Juárez. Porque también celebramos nuestro aniversario de novios, que coincide con mi mudanza a León. Y celebramos el día del padre, día de la madre, día del maestro, día del escritor, día del abogado… Pues hay un día para todo, ¿cierto?
La verdad es que cuando leí sobre la dieta de Kim Kardashian para la Met Gala, dije: Voy a hacerla para ahora que sea mi fiesta de cumpleaños. Cuarenta y tres primaveras, y las mejores han sido desde el 27 de agosto de 2010. Desde noviembre del año pasado mi mamá me regaló la app de Centr, para verme como el Chris Hemsworth. O de perdis como Natalie Portman, la próxima Thor con brazotes que ya no se supo si son reales o no.
No buscaba lo de la dieta de Kim Kardashian, pero uno que abre Google y salen noticias de todo tipo y pues bueno: Voy al día con el caso Debanhi, con el juicio de Johnny Depp contra Amber Heard, con Elon Musk que si compra o no Twitter, etc. Pero lo de la dieta de Kim Kardashian me llamó la atención porque dijo haber bajado 16 libras (7.25 kilogramos) en 3 semanas.

Los nutriólogos te recomiendan bajar un kilo a la semana para no descompensarte y el efecto rebote. Así que bajar el doble, a su edad y luego de tres embarazos, sí es un montón. Supondremos que es verdad que solo tenía tres semanas para meterse en el vestido de “Happy birthday, President” de Marilyn Monroe, así que no tuvo tiempo de hacerse una liposucción. O un balón gástrico. O una manga gástrica. Unos masajes reductivos con Bamitol, sí. Ja jajaj.

¿Cuál es la famosa dieta de Kim Kardashian?

No dio grandes detalles, solo dijo grosso modo: Cero carbohidratos y cero azúcar. Únicamente vegetales y proteínas limpias. Traje de sauna y ejercicio cardio (correr en cinta)…

La dieta de Kim Kardashian para la Met Gala: cortar carbohidratos….


Por supuesto, media humanidad se le ha ido a la yugular. Que el “body positive” y no sé qué. Y sí: es una de las mujeres más influyentes del mundo, o de plano es la mujer más influyente del mundo. Por supuesto que millones de jovencitas pueden caer en manos de un trastorno alimenticio. Pero ahí es donde entran los super papás, para vigilar lo que sus hijas consumen. Tanto en cuestión noticias como en cuestión comida.

La dieta de Linda Hamilton

Hace unas semanas pasaron Terminator 2 en la tele (mi mente está libre de Netflix y de cualquier otro servicio a la carta). Googleé “brazos de Linda Hamilton”, y zas: ella dejó de comer carbohidratos durante año y medio. E hizo pesas.
Kim Kardashian dejó de comer carbohidratos durante tres semanas, y ha recibido cantidad de odio.
No creo que hayan atacado tanto a Linda Hamilton cuando reveló su secreto. Tal vez porque internet aún no era de uso masivo en aquel entonces.
Linda Hamilton no dice (o no he buscado si dijo) algo sobre consumir grasas. Kim Kardashian las evitó.
Básicamente las dos hicieron una versión de la dieta Atkins, que limita los carbohidratos (18 a 22 gramos al día).
Yo pues, obviamenteee, iba a hacer mi propia versión de estas dietas pero con los menúes alimenticios de Centr. Sin embargo, hoy es mi aniversario de bodas así que ayer fuimos a un bufete asiático.
Y comí tres tipos de sushi distintos. ¿Comí? ¡Tragué! Rollitos primavera, mismos que intenté hacer en casa y resultaron ser un epic fail. Pollo frito empanizado. Costillas. Alitas rebosantes de grasa. No comí verduras porque no había, jajaja. Pero rematé con chispas de chocolate y jarabe Hersheys. Eso sí: mi Pepsi light, porque no había Coca-Cola.

¿Me importa más verme bien a corto plazo, o sentirme bien por el resto de mi vida?

Sí: me puse a hacer ejercicio y sigo un régimen alimenticio, aunque no he bajado gran cosa porque mi hija sigue comiendo pizza, nos encantan los Chilenaso’s (churrascos y completos) y unas hamburguesotas llamadas Pipiolos. El sobrepeso me tiene sin cuidado excepto por el dolor de espalda y de rodilla, pero el ejercicio ayuda muchísimo. Si mi índice de masa corporal jamás vuelve a rondar los 20, no me importa. Desde que me mudé con mi esposo he sido más gorda que flaca, y jamás había sido tan feliz.
Aunque ya no me quede la ropa, buah.
Y mucho menos un vestido de 80 millones de dólares.
Yo por eso ya tengo lo que estrenaré en mi fiesta de cumpleaños, ahora que según “se acabó la pandemia”:
Una playera original de Jurassic Park. El logotipo de la primera película, con mi otro amorcito Sam Neill.
Ah sí: pero no sé quién dice que no hay que usar estampados después de los 30.
Y Carolina Herrera dice que hay que cortarse el cabello a los 40. No usar falda. Y no sé qué.
Pero pues… ¿A quién le importa???

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.