Eclipse total de cumpleaños

Eclipse total de luna de sangre en México

Eclipse total de cumpleaños

Reviso las noticias de Google diario, varias veces. Por eso siempre estoy bien informada sobre la última tarugada, como la dieta de Kim Kardashian y en qué va el juicio de Johnny Depp. Sí, es una forma de procrastinación, cuando menos un poquito más sana que los videojuegos que abandoné hace un rato.
Además de los horóscopos de Fulane y Mengane, me salen noticias sobre eventos astronómicos. Que si la luna de gusano, la luna de chicle de menta y canela y coral, etc. Y los eclipses, que se ven en todas partes excepto aquí.

Por eso ya ni revisé los artículos sobre el eclipse total de luna de sangre. ¿Para qué, si nunca se ven en León? Pero gran sorpresa me llevé la noche del domingo 15 de mayo, cuando me asomé al balcón mientras mi hija veía por enésima vez la película de los Trolls:
La luna llena, ni tan llena por la sombra que comenzaba a cubrirla. Entré corriendo para decirles a Héctor y Arancita. ¡Un eclipse total!
Y me quedé afuera, en el polvoso sillón que sacamos porque no hay dónde ponerlo, pero mi esposo el acumulador se niega a deshacerse de él.
Una hora después, la luna estaba totalmente cubierta por la sombra de la Tierra. Era un disco rojo que sí, tal cual: parecía sangre.
Nunca había visto algo así. Y me sentí bendecida de disfrutar algo único, un eclipse total de luna dos días antes de mi cumpleaños 43.
Me recordó lo afortunada que soy. ¿Qué tiene de malo vivir de forma cómoda y privilegiada? Porque el mayor privilegio es estar viva. Tener un techo. Poder comprar comida.
Me da tanta risa cada que un “pompo” (prospecto de cliente que solo hace perder el tiempo) se queja de que es pobre, y por eso quiere su lectura de Tarot gratis, jajaja.
¿Eres pobre? ¡No me digas! ¿Acaso me estás escribiendo gracias al internet gratuito de una computadora del albergue donde duermes cada noche?
¿No?
Ah, bueno: entonces no seas ridículo. Porque pobre no eres. Seguramente el teléfono del que me escribes es tuyo, y bien que tienes para pagar tus datos o tu wifi.
¿…Pobre de espíritu? Eso sí ni te lo discuto, jajajaja.
Claro que es un privilegio tener un hogar y una familia con la cual compartir un eclipse total. México podrá ser mil cosas, pero al menos no estamos en guerra. Habrá cientos de miles de desaparecidos, pero ningún país nos está bombardeando. Estará cara la gasolina, pero no hay escasez de leche de fórmula para bebés, como en Estados Unidos.
Podría enumerar cada una de las bendiciones en mi vida, pero prefiero disfrutarlas en vez de presumirlas. Yo solo sé que mis mejores años han sido estos últimos doce. Y de la llegada de Aranza hace ocho, mejor ni hablamos.
No cambiaría lo que tengo por cumplir mis sueños banales de antaño.
Si tuviera que elegir de nuevo, lo haría tal cual. Incluso mis peores errores fueron experiencias que al final me condujeron aquí. Igual no me desviaron del camino, solo me retrasaron un poco, aunque en realidad llegué justo a tiempo. No sé si existe el destino, o si la vida es una caja de bombones… Yo pienso que sí existe, porque ¿cuántas posibilidades había de que el verdadero hombre de mi vida fuera también mi primer amor?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: