Cómo hacer amigos sin esforzarse demasiado:
Te cuento, Querido Diario, más sobre mis
vacaciones de Navidad en
Huatulco.
Conocí a una niña de once años llamada Selena. Estábamos en el mar, y ella me vio y me dijo:
-¿Estás buscando conchas?
Pero lo dijo tan rapidísimo que ¡pensé que lo había dicho en inglés!
Yo toda desconcertada pensé que era gringa, y le dije:
-Excuse me?
¡Entonces ella pensó que yo era la gringa!
Ya no dijo nada. Y luego yo por acá, dizque muy amigable, le pregunté que si era de Canadá y me dijo que no, ¡que era mexicana!
Me quedé de a seis, y le pregunté:
-Do you speak Spanish?
Y ella dijo: ¡yes! Y yo: ¡Ah, bueno, yo también!
Nos reímos esa tontería y después de aclarar todo nos hicimos amigas. Se llama Selena y tiene 11 años, fueron puras calidades, hasta regresamos en el mismo avión.
En la noche fue el show de huéspedes, y ella bailó \”Shake it off\” de Taylor Swift, todo muy padre. Y luego fue la apertura del \”día olímpico\”. Ese día descansó Chris, el güerote.
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Cómo hacer amigos sin esforzarse demasiado. Querido Diario.[/caption]
Las dizque Olimpiadas
Al otro día, sábado 24 de diciembre, fueron los \”juegos olímpicos\”. Yo no iba a participar, pero me metí con Selena al equipo azul. Pero, por mala suerte, Chris era capitán del equipo rojo. Hubo algunos concursos, y luego todos fuimos a la playa a jugar al \”huevo caliente\”. Me tocó de pareja un canadiense con una enorme obesidad y como pude traté de hablar con él para explicarle… No sé si eso cuente a modo de cómo hacer amigos extranjeros, ja ja.
Ya había comenzado el concurso y oh, sorpresa: Chris se puso justamente junto a mí, ¡ay!, casi me desmayo, y yo haciéndome la disimulada. Quedábamos como siete finalistas y teníamos que aventar el huevo uno por uno. Pero yo estaba tan nerviosa que lo aventé cuando no me tocaba. Y Chris me dijo: ¡Que uno por uno! Y yo le contesté que sí, y me sonrío. Pero en serio que estaba muy nerviosísima y lo volví a aventar cuando no me tocaba. Chris me regañó: \”¡Que es UNO POR UNO, one by one en inglés!\”. Y yo le contesté que sí, que ahora sí cuando me tocara, y dijo \”Bien\”… Pero por la emoción no pude cachar el huevo, y perdimos el gordote y yo.
Mañana te cuento más, Querido Diario.
Puede que siempre estén ahí y ni siquiera se noten. Tal vez los amigos siempre estuvieron, pro no nos dimos cuenta o hicimos prejuicios, quien sabe