Opinión sobre el texto "Escuela, ¿para qué?", de Héctor A. Ortega (I)
Amor… ¿Dónde está el amor? Mañana, quizá, si las cosas salen bien, a nadie odiaré. Pero estoy acostumbrado a odiar, encuentro el pretexto para maldecir, odiar y vituperar. Esto no es exclusivo de México, es un fenómeno mundial. Todos odian algo o a alguien, todos culpan y todos son víctimas. El Vaticano condena y odia …