ElTarotMx

Escritora, tarotista y estrella de tu constelación.

Sueño recurrente: Amigos imaginarios

Desde niña tuve un sueño recurrente: Volar sin alas luego de correr para tomar impulso y dar un salto enorme… Entrar a cualquier estación del Metro, ir a la taquilla para pagar los dos pesos de mi boleto, recorrer el andén lleno de globos y de payasos que me invitan a conducir el convoy siempre y cuando no abra los ojos, al fin el transporte ya ha sido programado por geniecillos en computación que con algoritmos incomprensibles pretenden evitar accidentes causados por negligencia humana… Lo mejor de todo es que el Metro que yo conduzco termina volando, primero gracias a imanes que lo hacen levitar, después por mi mero deseo de escapar de un túnel oscuro. El sueño que más recuerdo, y que me ha perseguido por años, tiene que ver con ardillas moradas. Un montón de ardillas moradas que me siguen a todas partes, así como a Homero Simpson y a otros personajes de caricatura se les aparecen de pronto un Homerito blanco y muy bueno, vestido de ángel navideño con poco presupuesto, y un Homerote rojo y negro, con sus infaltables cuernos en la frente y una larga cola terminada en triángulo. Las ardillas van detrás de mí todo el tiempo, sin importar lo que yo haga o piense. No sé cuándo comencé a verlas, a imaginarlas o lo que sea. Las primeras noches –o bien: los primeros días, porque en mis sueños generalmente hay luz solar, o un arco iris o más estrellas que en cualquier video de la web de la NASA– me hablaban todas al mismo tiempo: “Haz esto. No hagas lo otro. Sonríe. Quieta. Cállate. Di algo. ¿Estás segura? Te tomas la vida demasiado en serio”.

Llegué a temerle tanto a esas malditas ardillas que preferí dejar de dormir. Adiós a mis sueños.

Investigué en internet, mi niñera favorita, y ahí descubrí que en la farmacia podía comprar sin receta aspirinas con cafeína…
Continuará.
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Enfermedades propias y salud de los mexicanos

Enfermedades características de México y los países en desarrollo

 
Cada época tiene sus propias enfermedades, con sus propias causas y efectos en el cuerpo humano y con sus causas y consecuencias en la sociedad. Las enfermedades del siglo XXI, consideradas como enfermedades de la civilización del cambio, también poseen sus causas y consecuencias, tanto endógenas como exógenas.
Muchas de las enfermedades presentes son el resultado de un desequilibrio emocional. Las enfermedades psicosomáticas son producto de la relación mente-cuerpo que se ve alterada debido a: Emociones negativas, sentimientos de tristeza, ira, soledad, vacío, inseguridad, desconfianza, situaciones de alto impacto emocional, preocupaciones, desesperanzas, miedos, etc. Estas producen estrés, ansiedad, neurosis.
Las relaciones psicosomáticas son derivadas de los procesos degenerativos o disfuncionales del sistema somático, los psíquicos, sociales y culturales. Procesos que emergen desde lo orgánico y mental y que tienen repercusiones en las esferas psicológica y física, como: Traumatismos, diabetes, estrés, neurosis, enfermedades gástricas, alergias, enfermedades endocrinas, cáncer.

¿Cuál es el origen de las enfermedades psicosomáticas?

¿Son un problema mental o físico? ¿Qué tanto nos afectan las emociones? ¿Cuáles soluciones existen? ¿Qué tanto perjudica no hablar de los problemas? ¿Y qué tan perjudicial es no expresar los sentimientos? ¿Cómo podemos fortalecer nuestra seguridad?
La mayora de la población mexicana vive en una preocupación constante, derivada de las condiciones económicas impuestas por los gobiernos. Y los medios de producción de alimentos, vestido y tecnologías lanzan productos a un mercado encausado y manipulado. A esto, unan los medios masivos de comunicación que han construido una sociedad de consumo, una sociedad anhelante de moda, tecnología, fetiches, ídolos.
El cuadro es grotesco: Preocupaciones cotidianas para pagar agua, luz, gas, alimentos, útiles, transporte, medicinas, renta, vestido, pañales, médico, gasolina. Y deseos inalcanzables de dinero, moda, belleza, triunfo, éxito, seguridad, tecnologías.
Este escenario genera una serie de condiciones para que las personas enfermen de depresión, estrés, angustia, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, obesidad.

Bien dice el dicho de “Las penas con pan son menos”. Cualquier madre se consuela sabiendo que sus hijos han comido, lo terrible es cuando no hay ni para frijoles.

\"Enfermedades
Cuando tenemos una pena, una preocupación o angustia y la platicamos con alguien más, …

Cómo encontrar marido por internet escribiendo un blog

Cómo encontrar marido por internet… ¿sin hacer nada más que escribir un blog? ¿Es en serio?   Ayer fue mi séptimo aniversario de novios y de vivir en León Guanajuato. Reclama mi primo el chef Omar Montalvo: ¿Por qué celebras eso si ya estás casada? Pues porque… Porque nos gusta celebrar por cualquier motivo. Nos gusta recordar el día en que nos reencontramos luego de trece años sin vernos. Y el día que sin querer queriendo terminé viviendo en provincia. Porque somos unos cursis. Busqué en mi respaldo sql esa publicación original que hace siete años estaba en este blog: Se llama \”Limpieza de otoño\”. La escribí el 30 de noviembre de 2007, si mal no recuerdo día del cumpleaños del \”bad romance\”. Díganme si no es algo curioso, por no decir que muy c*gado: Escribes algo por el cumpleaños de tu intento de novio, y lo lee el que cuatro años después será tu esposo…

Así que aquí les dejo mis tips de cómo encontrar marido por internet:

1) Abran un blog. 2) Escriban mucho en su blog hasta que sea famoso. 3) Si su blog no se hace famoso, por lo menos que tenga buen ranking en Google. 4) Escriban el nombre completo del marido que quieren invocar. Alguien que ya conozcan y que no hayan visto en mucho mucho tiempo. 5) Esperen tres o cuatro años a que su futuro marido googlee solito su propio nombre. 6) Cuando el futuro marido encuentre su nombre en el blog, se sorprenderá tanto que de seguro les escribirá un comentario. 7) Contesten el comentario con correos kilométricos recordando con nostalgia los viejos tiempos… Seguro recibirán respuesta muy pronto. ¡Listo!!!

Si alguien me pregunta cómo encontrar marido por internet, diré que así le hice yo: Utilizando todo mi encanto por escrito, jeje.

Así que nada más siéntense a esperar… ¿Cuántas son las probabilidades de que dos personas que ya se conocen se enamoren de nuevo gracias a internet??? He aquí el texto culpable, mismo que desaparecí de la blogósfera sin querer cuando borré los textos anteriores de este blog. Gracias a quien inventó el respaldo sql, porque hoy lo puedo subir de nuevo: Cómo encontrar marido por internet. Que diga:

Limpieza de otoño.

Limpieza de otoño. Hora de tirar a la basura tooodo lo que ya no sirve y de adornar un poco las paredes vacías con impresiones de McMug que ni recordaba, con la letra de la rola Right here, right now (el primer KCT que compré en mi vida fue de Jesus Jones), con mi ángel caído de alas rotas y los pósters del último concierto de Marilyn Manson. [caption id=\"attachment_2029\" align=\"aligncenter\" width=\"800\"]\"Cómo Cómo encontrar marido por internet escribiendo su nombre en tu blog.[/caption] Entre las cosas extrañas que han surgido hasta el momento, se encuentran:
  • Un montón de cajetillas de Benson Mentolados que coleccionaba no sé pa \’qué.
  • Copia del certificado de prepa de mi mejor amiga del Simón Bolitas (felicidades por la maestría… chale, ¿qué hacía yo estudiando Ingeniera Electrónica si JAMÁS he tragado Física???).
  • El flyer de la PsyMx Label Party (11 de junio de 2005).
  • Una cabezota de Tiranosaurio de algún aniversario de Burger King (y eso que prefiero los postres de Mc Donalds).
  • Tooodos mis apuntes de cinco semestres del Tec de Monterrey (sólo guardé los cuadernos de Mate de Ernesto Filio, el mejor profesor que tuve), de cuatrimestre y medio en la UVM (saludos a los LASCA con que estudié alguna vez) y me faltan los de mis tres meses del Anglo, ja.

Yo, perdiendo el tiempo tratando de aprender a calcular moles si jamás me aprendí el inchi Número de Avogadro…

Y vaya que sieeempre me aburrí en la escuela, en vez de poner atención en las hitlerianas clases de Beatriz Blanco (la pequeña gritona que rompía mapas y cuadernos en la jeta de las pobres estudiantas), escribía tonterías como ésta en segundo o tercero de secundaria:

\”Los tres mosquitos estaban jugando a picar a las niñas, y entonces llegó el trapeador y los mojó a todos y nunca más los volvieron a ver\”.

…JAJAJA. Así comenzó mi dizque carrera de escritora: soñando despierta sobre un pupitre rayoneado. Nostalgia pura, me cae de madres, y eso que aún no comienzo a revisar una caja llena de al menos cincuenta cuadernos entre diarios, \”poemas\” y demás. Qué de vueltas da la vida. Gracias a Hi5 descubrí que otra amiga del Simón Bolitas se fue a Argentina \”sin despedirse\” (como le escribieron en un comentario, ja), que la niña con la que me peleaba yo sola por mi \”gran amor de la vida\” tiene dos hijos y trabaja en un programa de Televisa, encontré nada menos que a Ana María Olmedo (la chica más desmadrosa de toda la escuela) y otras cuantas sorpresitas…

Neto, qué de vueltas. También encontré un correo electrónico de mi mamá, de alguna época en que no podíamos ni siquiera hablar sin alterarnos. He aquí un fragmento:

\”No le eches la culpa al mes de octubre, eso no tiene nada que ver, en lugar de que trates de salir de tu depresión haciendo cosas positivas y productivas, no, te hundes más al estar pensando siempre en las mismas tonterías. No, Jéssica, no le echemos la culpa al mes de los problemas que nosotros mismos nos causamos y de pasadita les fregamos la vida a los demás. Que una depresión te dure uno o dos días, te lo creo, a mí me ha pasado, pero que te dure un mes, no inventes, lo que pasa es que lo agarras de pretexto para hundirte en la tristeza y no haces nada para salir de ese estado.

Ponte a trabajar, a estudiar, sal con tus amigos, vete al cine y verás cómo te olvidas de la depresión, pero si nada más estás echada, pensando en las mismas tonterías, cómo quieres salir de ella, al contrario, te hundes más. Espero que esto te sirva de algo y no sea motivo para deprimirte más. Bye.\”

…y luego de nosécuántosmil psicólogos, psiquiatras, Diazepames, Rivotriles, Adepsiques, Plantas de San Juan y demás, he llegado a una conclusión muy pero muy simple: hay que escuchar más a nuestras mamás. Este correo es de hace ocho años, cuando mi única meta en la vida era suicidarme, y resulta que sí: sí se puede sobrevivir a la Distimia, por más que te lo hayan diagnosticado en el Instituto Nacional de LoQueSea.  Recuerdo que mamá pensaba que escribir mis problemas me deprimía más y cuál… Vaya que las cosas han cambiado. Ya decía yo que por algo nací, a fin de cuentas, aunque haya nacido con el número de la bestia (\”niña rara\”) grabado en la frente.

Así que no hay brujería:

Ahora saben cómo encontrar marido por internet escribiendo su nombre en tu blog… Así le hice yo… sin querer, jajaj. Luego les comparto  más publicaciones del respaldo de este sitio.]]>

Vivir en León Guanajuato

Vivir en León Guanajuato México

Vivir en León Guanajuato

Este domingo 27 de agosto cumplo ya siete años de vivir en León Guanajuato.
Nací defeña… O no sé cómo nos vayan a decir ahora a quienes nacimos en el entonces llamado Distrito Federal, hoy día Ciudad de México. Alguien (no recuerdo quién) me dijo que no soy “chilanga”: Que en realidad los chilangos son los mexiquenses que se mueven a diario para trabajar en la capital del país.
Como sea. Nací en la “Megalópolis” (nombre ridículo), en la CDMX (abreviatura ridícula), hace ya algunos ayeres. Mi esposo también nació allá, al sur, por la salida a Cuernavaca. Y nos vinimos a reencontrar no aquí, no en León Guanajuato, sino en pleno internet. “Aldea ciberespacial”, escribió él en un comentario el 5 de agosto de hace siete años.

No sé si he contado la historia real de cómo el destino se encargó de juntarnos de nuevo, esta vez de forma definitiva:

Hace siete años yo estaba a punto de cumplir tres de insana relación con un tipo… Quien sabe quién es pues chido, quien no pues para qué lo traumo con detalles. Basta con que diga que era un auténtico “bad romance”.
Dejé de trabajar en gobierno federal y me fui a un proyecto de tres meses en una dependencia de Conacyt (ahora Conahcyt). Ahí conocí a un tipo que decía tener “cierta edad” y que cumplía años el mismo día que yo. No tuvimos una relación porque él aclaró que no quería tener una relación, lo que por supuesto hoy le tengo que agradecer…
En esa dependencia no se trabajaba mucho que digamos. Más o menos la mitad del tiempo que estuvimos ahí fue cosa de estar siete horas procrastinando, porque no habían liberado el proyecto.
Un día cualquiera se me ocurrió googlear “Héctor Juárez Lorencilla“, mi profesor de secundaria y primer amor. Me salió una página de Observatorio Educativo de León Guanajuato o algo por el estilo, así como que ah, a poco ahora vive ahí… Envié un correo a dicha página para preguntar por él, pero jamás obtuve respuesta.

Luego de eso, el destino se precipitó.

Terminé mi no relación con el sujeto “de cierta edad” y terminó mi relación laboral con la dependencia de Conacyt. El 4 de agosto de 2010, un día antes de cumplir tres años de “bad romance”, el noviazgo terminó de forma obligatoria y sangrienta.
Vino la separación de bienes, separación de dineros, regresar un anillo de compromiso que me quedaba grande y que no presumí demasiado. El “bad romance” y yo terminamos confesándonos todas las veces (o la mayoría) que nos fuimos infieles o por lo menos lo intentamos. A mí, por cierto, me faltó platicarle de esa vez que fui sola a Acapulco, y del tipo de cierta edad, pero como no fueron importantes…
Tardé unos cinco días en entrar a internet. No tenía ganas, y no porque estuviera triste. En realidad estaba muy, MUY aliviada de que el martirio al fin hubiera terminado. Ya me imagino yo, casada y/o con hijos con una persona a la que yo no respetaba y que no me respetó tampoco. Hace poco pensaba que es una fortuna que uno no se case con quien quiere sino con quien debe: En caso contrario estaríamos como Elizabeth Taylor.

Lo primero que hice al entrar de nuevo a internet fue ver los comentarios de mi blog.

Y ahí estaba: Héctor Juárez Lorencilla, mi profesor de secundaria. En verdad parecía una broma que me hubiera escrito el 5 de agosto, un día después de que terminé mi “bad romance”, el día que yo debía cumplir tres años de noviazgo.
Él encontró mi blog googleando su nombre porque no encontraba una conferencia que dictó. Resulta que yo escribí sobre él en una entrada llamada Limpieza de otoño (luego la subo, es parte del famoso respaldo), donde hablaba de que había encontrado las cartas que me escribí con mi profesor de secundaria… un día que hice limpieza porque era cumpleaños del “bad romance”, jaja.
Y después… Bueno, como dicen en la tele: “El resto es historia”. Nos escribimos diario durante tres semanas, me invitó a venir a León Guanajuato a conocer la ciudad. Me subí a un autobús en Ciudad de México el viernes 27 de agosto de 2010, yo solo venía por tres días. Y ya no regresé al entonces llamado Distrito Federal, excepto para ir por libros y ropa. Mi Nintendo NES que aún servía, un montón de discos compactos originales, hasta mi colchón ortopédico desapareció… Espero que le hayan aprovechado al “bad romance”, porque el robarse mis cosas fue un precio barato por mi libertad.

A los nueve meses de vivir en León Guanajuato, me casé aquí

Tres años después decidí que ya era hora de ser madre. Yo que nunca quise, no hubiera podido tener un hijo con ninguna otra persona. Gracias a Dios por el control natal, porque no tengo que verle la cara a ningún ex para pelear por la pensión alimentaria y la custodia y todo lo demás.
Hace dos años y cinco meses nació Aranza. Mientras escribo, ella está muy entretenida viendo su libro de imanes de madera. Hace unos minutos “discutimos” porque la señorita se niega a desayunar bien.
Siete años desde que comencé una nueva vida lejos del bullicio, de la contaminación, del pasado. Aquí no me encuentro con ningún ente indeseable, aquí nadie molesta. Puedo salir a la calle sin preocuparme por chiflidos, piropos, manos largas. Vivir en provincia es maravilloso. Amo vivir en León Guanajuato.

Muchas gracias a mi esposo por estos siete años de amor, de cariño, de terapia existencial.

Gracias por ser con quien paso las noches y quien comparte mis días. Por nuestra increíble niña, por Domi y Tifón, hasta por el pájaro Dodo, jaja. Gracias por los regalos, por consentirme, por ayudarme, por comprenderme. Y porque no sé qué día de este septiembre cumpliremos veinticinco años de conocernos…

Sam Neill: La persistencia de la memoria por escrito

Sam Neill, mi querido diario, mi mejor y más fiel amigo, mi primer gran crush gracias a Jurassic Park… Ya lo he dicho: ¿Qué tal si la memoria me engaña? Por eso fue que a los catorce años de edad comencé con mi infame Querido Diario Sam Neill (antes tuve otro llamado Norma, por una prima que no es mi prima sino como una hermana… pero lo rompí en alguno de mis inusitados berrinches). Y que nadie me diga y que nadie me cuente que las cosas no pasaron así como las viví yo. [caption id=\"attachment_2007\" align=\"aligncenter\" width=\"723\"]\"Sam Sam Neill, mi novio eterno de Jurassic Park.[/caption] Siempre dije que eso del Querido Diario Sam Neill fue inspirado por Ana Frank, pero nel: Mi no-prima llevaba años y años escribiéndole al Dr. Peter Venkman, pero el de la caricatura, ehhh… Me llevé una gran decepción con el cero guapo Bill Murray de la película la primera vez. No dudo ni tantito que me siga dando miedo el Hombre de Malvavisco porque se parece a las benditas estampas Garbage Pails Kids. [caption id=\"attachment_2008\" align=\"aligncenter\" width=\"905\"]\"Pinche Pinche Javier Duarte JaviDú, neta que me recuerda a alguien pero no sé a quién…[/caption] De hecho fue gracias a ese “Peter Venkman” ajeno que me enteré de que no sólo fui una niña exasperante: también era más cabroncita que hermosa, toda una troll. Diría que lo sigo siendo, pero ahora soy una irrespetable profesora y madre de familia. En unas vacaciones esa prima se quedó en mi casa, y aproveché mientras se bañaba para abrir su diario a escondidas. Así me enteré con que ella soñaba con “ser tan mula como Jéssica”… ¡Ah, chi!, ¿que yo soy queeé? Y sí: podría decirse que esa chica cumplió su sueño, y con creces.

¿Yo? Si ya era una mula, obvio que lo seguí siendo. Apenas se me empezó a quitar hace poco.

Y lo tengo por escrito, jaja, como todo el detalle posible: Tanto las tonterías que yo hice como las jaladas que otros me hicieron durante más de una década. Llevo años diciendo que algún día publicaré cada libreta de mi Querido Diario Sam Neill… ¿Pero qué tal si ya los transcribí, tal vez con algún seudónimo? [caption id=\"attachment_2010\" align=\"aligncenter\" width=\"640\"]\"Libretas, Libretas, cuadernos y un baúl de fotos y recuerdos de mi Querido Diario Sam Neill.[/caption]]]>

Socavón en Cuernavaca, Morelos: Una más

El Paso Exprés y su socavón en Cuernavaca, Morelos, es parte del México que no queremos.

Nuestro país está sumido en la pobreza. Pero no por los mexicanos que trabajamos cada día, sino por la clase política de cualquier extracción partidaria. Tal parece que en el México actual para ser político hay que ser: Transa, corrupto, mentiroso, iletrado. Y algunos dicen que asesinos y pervertidos, para no ofender a los gays.
Los que forman la planilla de cada sexenio se caracterizan por cinismo, ser mamones e irresponsables. Y si creen que miento, vean a nuestros secretarios de Estado y la serie de fallas graves para con la ciudadanía. Vean el socavón en Cuernavaca, Morelos.
¿Por qué el pueblo mexicano no alza la voz?, ¿por qué no reclama por el socavón en Cuernavaca? Pues porque seguimos siendo un pueblo iletrado, futbolero, fiestero, fanático y cobarde. Nuestra clase intelectual se ha dividido en dos: Los que apoyan a la clase política emergente y del poder, y los que defienden los principios de legalidad, de justicia y quieren un México libre y soberano, una clase intelectual con sentido de identidad.
La obra pública de calidad en México es poca. Y parece ser que nuestras autoridades en materia de construcción no tienen principios éticos y sentido humano. Solo piensan en hincharse la cartera de ganancias …

Paso Exprés: El México que no queremos (I)

Paso Exprés: Un ejemplo del México viciado

El artículo 134 de la Constitución establece que los recursos económicos que dispongan el Gobierno Federal y de la Ciudad de México, así como las paraestatales, se administrarán con eficiencia, eficacia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados.
…La contratación de obra pública que realicen se llevará a través de licitaciones públicas para que presenten proposiciones solventes en sobre cerrado, que será abierto públicamente, a fin de asegurar al Estado las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes.
Cuando las licitaciones no sean idóneas para asegurar dichas condiciones, las leyes establecerán las bases, procedimientos, reglas, requisitos y demás elementos para acreditar la economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad y honradez que aseguren las mejores condiciones para el Estado.
Los servidores públicos serán responsables del cumplimiento de estas bases en los términos del Título Cuarto de esta Constitución.
Pues resulta ser que el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruíz Esparza, ha violado este precepto, él y todos los representantes de la Secretaría en el Estado de Morelos. La obra del Paso Exprés, que terminó con la muerte de dos personas por un socavón, no se ajustó a ninguno de los principios constitucionales del art. 134.

Por las siguientes razones:

1) El Paso Exprés costó el doble de lo presupuestado. De acuerdo con la etapa de apertura de propuesta técnica y con fundamento en el art. 34 de la Ley de Adquisiciones, se procede a la recepción de la propuesta técnica y económica en sobre cerrado, es decir que el contratista hizo sus cálculos, investigó, realizó estudios, análisis de materiales, hizo todo para verificar que el desarrollo de la obra será la mejor, es decir: Calidad de la obra, tiempo de entrega, manejo y costo de la obra, etc.

Selena y nuestro último día juntas en la playa

Selena y nuestro último día juntas en la playa de Huatulco. ¿Crees que nos volveremos a ver?

Texto e ilustración: Joselynn Oliveira García.

  Querido Diario Chris Pratt: Acabo de leer que te vas a divorciar de tu esposa Anna Faris… Te voy a contar el último día de mis vacaciones de Navidad en Huatulco. Esa mañana me llamó Selena a la habitación del hotel para despertarme. Iba a ser nuestra sesión de fotos con los guapos. Me tardé mucho bañándome. Llegué, me bebí solo un vaso de leche porque ella estaba desesperada. Y fuimos a buscar al cabeza hueca, pero estaba ocupado \”hablando\” con una gringa. Regresamos al restaurante y ¡oh sorpresa!, iba llegando él con un sombrerito de Santa Claus, y con su amigo el que se parece al de One Direction. Le dijimos de la foto y nos pusimos en la fuente, él en medio y Selena sobre la fuente (porque está chaparrita). Él la abrazó y le dio el besito, yo me hice la disimulada pero no sentí feo porque pensé que era un maricón. Fuimos a la playa. Selena vio a Chris y le dijo que se tomara una foto con nosotras. Pero él estaba ocupado en un partido, y por mientras nos tomamos una fotografía con un tal Alberto. Y ¡oh sorpresa! (pura sorpresas): se acabó la memoria para las fotos. Traté de convencer a mi mamá de que comprara una tarjeta de memoria pero no quiso. Selena y yo casi nos desmayamos, y yo me deprimí. Total, pasaron otras cosas sin importancia. Traté de grabar a Chris en mi mente para siempre, pero comienzo a olvidarlo. En el avión yo estaba totalmente deprimida, unas vacaciones tan especiales y tan cortas.

Llegamos, le pedí a Selena su teléfono y nos despedimos. Llegamos a la gran Ciudad de México y me pareció más horrible que nunca.

Esas fueron mis vacaciones en Huatulco, con los chavos más guapos del mundo y el tipo más perfecto del universo. Estoy considerando el escribirle Y ser su \”amiga por correspondencia\”. No crucé con él más de cinco frases y ni se habrá fijado en mí entre tantas gringas. Casi no lo vi, pero lo que vi… Bueno, eso fue todo, y es todo por hoy. Mañana te cuento algo tan ridículo como esto, a ver qué se me ocurre, ¿ok?

Mañana te cuento más, Querido Diario.

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