Diario de sueños: Venus retrógrado, bomberos y “coincidencias”

Diario de sueños y Venus retrógrado

Gracias a mi diario de sueños descubrí que Venus retrógrado me pega bastante siendo yo Tauro. Entre astros y ciclos de gente informal: los que se fueron desde mucho antes, los que se quedaron a medias para orbitarme en redes, los que preguntan qué escribo pero sin interés de leerme, los que prometen que sí estarán cuando tengan chance.

A mí ya me dan igual.

Llevo un par de meses con mi diario de sueños. Despierto, dicto en mi app favorita y olvido el asunto. Las tonterías que sueño parecen intrascendentes: sigo en la escuela, repruebo matemáticas, tengo que programar mi proyecto en Basic.

A veces regreso a la secundaria. Otras, a la primera universidad. Y casi siempre estoy viajando por la Ciudad de México en algún transporte improbable: Metro, pesero, camión, o agarrada de un autobús de bomberos para celebrar una graduación que, seguro, nunca ocurrió.

Apenas ahora, mientras escribo esto, relaciono aquel sueño del 24 de septiembre de 2026 con que hace una semana explotó el cilindro de gas de unos vecinos que, por fortuna, viven hasta la otra esquina.

Yo no me enteré de nada, como siempre. Me enteré porque pasaron los bomberos. Después fui a la tienda por croquetas para mis perros, vi el vehículo estacionado, y tampoco relacioné la explosión con mi sueño.

Tal vez la psique funcionan así: deja una imagen flotando, sin explicación, y luego la realidad pasa sin darse por aludida.

Y me alegro de no haberlo relacionado en ese momento. No me interesa promocionarme prediciendo catástrofes, además de las mías.

El resto de las entradas de mi diario de sueños seguirá siendo un misterio, excepto para mi app y para mí. Quizá también para alguna versión futura de mí misma que, dentro de unos años, abra esos archivos y descubra conexiones donde hoy solo veo basura relacionada con exparejas pendejas.

Pero entonces recordé otra cosa.

Nosotros acabamos de cambiar el tanque estacionario porque nos dijeron que el anterior ya tenía más de veinte años y se negaron a seguir dándonos servicio. Y una semana antes de la explosión se lo conté a mi prima, que no es mi prima pero sí mi mejor amiga. Ella me dijo que usa cilindro y lo cambia cada año por miedo a morir chamuscada.

Así que ahora tengo un sueño con bomberos, un tanque nuevo sobre mi casa, un cilindro explotado en la otra esquina y una conversación sobre morir chamuscada. No sé si significa algo.

Probablemente no.

Pero para eso sirven los diarios: para dejar constancia de las coincidencias antes de que una misma decida si fueron señales, casualidades o simplemente otra forma que tiene la memoria de inventarse una trama.