Selena y nuestro último día juntas en la playa de Huatulco.

Selena y nuestro último día juntas en la playa. ¿Crees que nos volveremos a ver? – Joselynn

Selena y nuestro último día juntas en la playa de Huatulco. ¿Crees que nos volveremos a ver?

Texto e ilustración: Joselynn Oliveira García.

 

Querido Diario Chris Pratt:

Acabo de leer que te vas a divorciar de tu esposa Anna Faris

Te voy a contar el último día de mis vacaciones de Navidad en Huatulco.

Esa mañana me llamó Selena a la habitación del hotel para despertarme. Iba a ser nuestra sesión de fotos con los guapos.

Me tardé mucho bañándome. Llegué, me bebí solo un vaso de leche porque ella estaba desesperada. Y fuimos a buscar al cabeza hueca, pero estaba ocupado “hablando” con una gringa.

Regresamos al restaurante y ¡oh sorpresa!, iba llegando él con un sombrerito de Santa Claus, y con su amigo el que se parece al de One Direction. Le dijimos de la foto y nos pusimos en la fuente, él en medio y Selena sobre la fuente (porque está chaparrita). Él la abrazó y le dio el besito, yo me hice la disimulada pero no sentí feo porque pensé que era un maricón.

Fuimos a la playa. Selena vio a Chris y le dijo que se tomara una foto con nosotras. Pero él estaba ocupado en un partido, y por mientras nos tomamos una fotografía con un tal Alberto. Y ¡oh sorpresa! (pura sorpresas): se acabó la memoria para las fotos. Traté de convencer a mi mamá de que comprara una tarjeta de memoria pero no quiso. Selena y yo casi nos desmayamos, y yo me deprimí.

Total, pasaron otras cosas sin importancia.

Traté de grabar a Chris en mi mente para siempre, pero comienzo a olvidarlo.

En el avión yo estaba totalmente deprimida, unas vacaciones tan especiales y tan cortas.

Llegamos, le pedí a Selena su teléfono y nos despedimos. Llegamos a la gran Ciudad de México y me pareció más horrible que nunca.

Esas fueron mis vacaciones en Huatulco, con los chavos más guapos del mundo y el tipo más perfecto del universo. Estoy considerando el escribirle Y ser su “amiga por correspondencia”.

No crucé con él más de cinco frases y ni se habrá fijado en mí entre tantas gringas. Casi no lo vi, pero lo que vi…

Bueno, eso fue todo, y es todo por hoy. Mañana te cuento algo tan ridículo como esto, a ver qué se me ocurre, ¿ok?

Mañana te cuento más, Querido Diario.

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