Homofobia disfrazada de libre expresión
Autor invitado

Homofobia disfrazada de libre expresión – MamiTatuada

Homofobia disfrazada de libre expresión

Texto:MamiTatuada

Logotipo de MamiTatuada, autora invitada de TodoMePasa.com.

“Orgullo LGBT es tener el valor de aceptar quién eres a pesar de vivir en un mundo lleno de odio y prejuicios. Es día con día luchar por la inclusión a pesar de las personas de mente cerrada que piensan que no son merecedoras de los mismos derechos…”.- MamiTatuada 2017.

 

Ha pasado un año desde aquel trágico suceso en un antro gay de Orlando, Florida. En él murieron cuarenta y nueve personas que tenían algo en común: amaban a alguien de su mismo sexo.

Cuando llegó la nota no pude evitar sentir un dolor inmenso y a la vez asco… Asco porque me resulta increíble pensar que alguien puede llegar a odiar tanto a una persona sólo por sus preferencias. Me parece imposible aceptar que el odio vence al amor y que el miedo lo condena…

Hoy, a un año de lo sucedido en el Pulse y conmemorando el mes del orgullo LGBT, me siento aún más triste porque cuarenta y nueve personas murieron para nada. Nada ha cambiado desde ese día en que lloramos pidiendo justicia e igualdad. Y aún más lastimero es que esas muertes alegraron el corazón homofóbico (si es que eso existe) de quienes apoyaron la matanza y generaron pánico en la comunidad.

 

Homofobia, odio, intolerancia

Es difícil navegar con bandera de activista a favor de los derechos humanos y la inclusión cuando existen tantas personas llenando su entorno con mensajes de odio, de intolerancia, y creyéndose superiores por no pensar como quienes condenan. Es difícil no odiar esa sonrisa de grupos religiosos que te quieren llenar la cabeza con mensajes de intolerancia poniendo a su dios como el remitente. Me es difícil convertirme a veces en lo que odio, porque debo mantenerme sensata aunque repudie y vomite sus justificaciones que, lejos de parecerme convincentes, me generan asco.

He visto todo tipo de mensajes: Grupos religiosos que aseguran que los homosexuales no tienen los mismos derechos, por ende no deben casarse ni adoptar. Y un sinfín de estupideces que me parece increíbles que se las crean y estén tan convencidos de ellas. He visto cómo los micromachismos condenan a la comunidad haciéndola ver como una conducta reprobable para un hombre o mujer. He visto chistes y burlas, odio y amenazas… Y me pregunto si esas personas tienen un poco de sentido común o al menos un poco de corazón.

Homofobia disfrazada de libre expresión

Homofobia disfrazada de libre expresión

Estamos muy lejos de alcanzar la paz, y me parece absurdo que quienes más la buscan son los que más se alejan de ella. Grupos religiosos que con una sonrisa en la cara te dicen: “Yo no te odio, pero no eres igual a mí y no mereces respeto ni una vida digna. Y si te matan es porque TÚ lo ocasionaste”. (¿Pueden imaginarse la escena y repudiarla tanto como yo?)

Personas que siguen pensando que los “jotos” deberían tener un espacio aparte de los “normales”, que no están en contra de ellos pero no los quieren cerca (porque, obvio, los gays sólo piensan en cogerse a los hetero).

 

Homofobia, odio, exclusión

Creo que esto mensajes no deberían existir porque sólo generan odio y exclusión. Hacen ver a quienes los dicen como los “buena onda” y los exonera de su responsabilidad… Lamentable, pero muy real…

Estas personas son más peligrosas que los mismos agresores, porque con frases prefabricadas justifican las agresiones. Y sus argumentos parecerían convincentes para personas con un mínimo de educación que requieren palabras rimbombantes para validar su postura pobre.

Hay que leer menos la Biblia y estudiar un poco más sobre derechos humanos y respeto.

No por respetar, ya ni siquiera estar de acuerdo o apoyar a la comunidad LGBT, te vas a convertir en uno de sus miembros. Vivimos una nueva era y en ella debemos erradicar el odio hacia las minorías y fomentar el respeto hacia todos los seres humanos. Cambiemos la frase “date a respetar” por “respeta siempre”.

Si no te parece que se casen o adopten o que se besen en público, mejor ponte a pensar qué cosas no les gustan de ti a las demás personas. Sin embargo, ellas no hacen marchas para quitarte tus derechos.

No queramos disfrazar la discriminación con mandatos de Dios. Porque estoy segura de que si existe un ser supremo, él no querría ver a sus hijos matándose unos a otros por diferencias de opinión.

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