Día de la madre. Jéssica de la Portilla Montaño. TodoMePasa.
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Día de la madre: sola, soltera, casada, viuda, adolescente o madura…

Día de la madre para festejar:

A quienes no solo son madres sino que también son: Maestras, compañeras de juego, cómplices de travesuras, jefas que exigen obediencia a cambio de unas monedas de mesada o “domingo”.

Hoy México celebra a las mujeres detrás de la puerta, las que se quedan en casa a limpiar desastres ajenos. Pero también celebramos a las mujeres que trabajan fuera, en una oficina o en una fábrica. A las que colaboran con los gastos, y a las que se encargan solas de sacar adelante a toda una familia.

No hay que olvidar a las madres mayores que volvieron a serlo gracias a sus nietos. A las madres de mamás adolescentes, tan comunes aquí en León Guanajuato. Y a las madres “maduras” que tuvimos hijos luego de cierta edad, cuando nosotras lo decidimos. Festejamos por igual a quienes dedicaron su juventud a cambiar pañales como a las que postergamos ese momento.

Ser mamá no es obligación para nadie, tal vez para quienes son parte del uno por ciento. Las únicas mujeres con “el deber” de ser madres son reinas o princesas, o eslabones de dinastías políticas. Pero para nosotras, gente común y corriente, un heredero no tiene precio y tampoco debe ser una imposición.

Este es mi tercer día de la madre…

Comencé mayo enferma, justo en mi sexto aniversario de bodas (sábado 6 de mayo). Y rematamos en Urgencias del IMSS a las 3 de la mañana del lunes, con Arancita rehidratándose con suero intravenoso. Lo peor ya pasó, lo más peligroso, pero aquí sigo, haciendo de mamá enfermera de mi niña. Y lo hago con todo el gusto del universo. No hay otro sitio donde quisiera estar, ni con otras personas.

El IMSS fue la opción más cercana. Estuve sola afuera de Urgencias a esas horas de la madrugada que no hay nada más abierto. Sola, escuchando cómo Aranza lloraba mientras le colocaban la sonda en la mano. Estuve sola, porque sólo puede entrar una persona con el enfermo, y ahí estaba Héctor. Es una suerte y una bendición compartir la crianza con el papá de mi nena.

No todas las mujeres son tan afortunadas. Mi mamá no lo fue. Ella habrá pasado más de una noche así, en el ISSSTE o en el IMSS, acompañada por mi abuela. Mi abuela tampoco contó con el apoyo de un hombre para criar a sus dos hijas. Porque cualquier pendejo puede procrear y largarse, pero se necesita una mujer con mucha madre para quedarse a criar.

No tuve padre, pero sí tuve muchas mamás: Blanca, abuela Guadalupe, madrina Ana María, tía Teresa, tía Araceli, tía Mariné. No tengo hermanos, pero sí tuve muchos primos a los que amo más que si lo fueran: Omar, Iram, Yared, Aracely, Verónica, Paola, Mariana. Mi hija también tiene muchos primos, aunque estén lejos y no podamos verlos seguido.

Gracias al IMSS, por estabilizarla con medio litro de suero intravenoso, y a su médico particular por el diagnóstico correcto. Mi niña de dos años sobrevivió a su primer susto de salud. Por eso y más estoy agradecida en este día de la madre.

Mientras haya salud, todo lo demás será ganancia.

Qué opinan: ¿Nos parecemos???

Día de la madre. De tal palo, tal astilla.

Día de la madre. De tal palo, tal astilla.

Un pensamiento en “Día de la madre: sola, soltera, casada, viuda, adolescente o madura…

  1. Pues si, muy realista tu columna de hoy, así es la vida de las madres, solas, no solas, y pues hay que darle gracias a Dios, que te dio ese hombre maravilloso como esposo, yo que no tuve uno que me apoyara y como dices muchas veces tuve yo sola que arreglármelas como podía con enfermedades, gastos inesperados, etc. y mucho de ello también lo debo al apoyo de mi madre y tu tía tere que nunca me dejaron morir sola.

    Y pues si, las madres somos capaces de dar la misma vida por nuestros hijos. Un abrazo.

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