Eterno Domingo (capítulo cincuenta y ocho)

ETERNO DOMINGO

Jéssica de la Portilla Montaño.


QUÉ MÁS DA, TOTAL: ESCRIBIRLO (O NO) EN “EL MUNDO VIRTUAL” NO HACE NI MENOS NI MÁS REAL ESTA MIERDA CONTRA LA QUE SIEMPRE ME ESTR

Doctora Claudia: Nuevamente, yo. Tu paciente favorita. ¿Paciente o “pacienta”? Morí de risa con ese correo de Jacqueline donde aclara por qué es incorrecto ese “mexicanos y mexicanas, niños y niñas” que mi mamá repite como si fuese un mantra.

No te parecerá nada raro que te escriba cuando sepas el motivo. Y no, no estoy ni ebria ni colocada ni nada de nada de nada, tal vez un algo alterada porque no he dormido como en seis días y LO PEOR no es la desvelada sino el ataque de pánico que me dio ayer con un programa sobre, ¿qué era?, “Insomnio Familiar Fatal”… GRRR, espero que NO sea el caso de las Samaniego porque con eso de que en esta casa nunca nadie se ha empastillado en vano y que mis tías de allá están más locas que la mismísima Michelle, pero qué tal, a mí se me hace que tengo una variante juvenil o yo qué sé, porque cada que no duermo me siento física y mentalmente débil… de por sí.

En alguna de tantas consultas mencionaste (si mal no recuerdo) tu servicio en un instituto psiquiátrico. No sé si me contaste detalles porque imagino que fui pacheka a terapia, ja ja, pero quería preguntarte…

ningún motivo en particular…

digamos que se me ocurrió nada más porque sí…

La única referencia que tengo al respecto es “Girl, interrupted”, ya sabes, la clásica escritora chaketa e incomprendida que enloquece y en el psiquiátrico gesta su primera novela aunque la fama al final se la lleve Angelina Jolie, jajaja, esa golfa nunca pierde aunque mi personaje sigue siendo Brittany Murphy, no sé por qué si nunca me he provocado el vómito más que para ir de antro, ¿cuál era el término?, ¿“bulímica social”?, porque primero es el precopeo y luego el bar lounge y el antro y el after y el aferrafter (o el hotelazo en su defecto). Toda la obsesión de Michelle con la comida me da hueva, tengo el cuerpo de las Samaniego y mi dieta se limita a beber cerveza light aunque no sepa ni a rayos, así que AL MENOS no tengo ese problema, pero te decía:

Quería preguntarte si fue en el D. F., si de casualidad en el Ramón de la Fuente (¡al fin que ya tengo ficha!!! Pero que no me hagan exámenes antidoping, ehhh, porque si no me van a mandar al ala de los drogadictos y no, qué pasó, ¿qué va a hacer la Mónica Ferrand encerrada con sus parientes y parientas de vicio???), no sé para qué pregunto eso pero cuánto cuesta, si puedo internarme voluntariamente o mi papi y mi mami tienen que llevarme de la mano, si hay un tiempo mínimo de estadía como por decir seis meses o si el médico decide al momento que te internas o según tu evolución o si te puedes dar de baja cuando decidas y si hay permisos para salir en fechas especiales como el cumpleaños de mi hija, si hay que tener un motivo real o de perdida uno imaginario…

Quiero suponer que los institutos privados tienen ciertos beneficios como estuve leyendo ayer que busqué información sobre La Castañeda (¿sigue en funcionamiento?): si quieres, si tienes, puedes pagar una habitación especial junto al lago o al campo de golf para que tu padre, madre, tutora, nana y/o bebé se queden contigo, como ciertas cárceles que más parecen clubes sociales donde los socios y socias del Arquitecto Ferrand se reúnen a hablar sobre sus fraudulentos negocios.

Bla. Y, bueno, si me atrevo a molestarte con un tema tan íntimo es porque… ¿eres mi psiquiatra a quien más confianza le tengo??? (¡DUH!). Obvio que no es necesario que te diga que estoy recayendo bien cabrón en “mi última bronca de moda”, y me refiero al self-injury, NO A LALO. Luego de lo de Oceánica, papá amenazó de por vida que ay de mí y haga alguna otra burrada (falta que se entere) y que la niña esto y que la niña lo otro y que cualquier cosa que tenga cara de intento, ideación o idealización y mis intentos fallidos y bla, ya sabes, ¿no?

Y según yo dije que ya no lo haría, así como he dicho que haría o que dejaría de hacer ochocientas cosas que no vienen a cuento. Tal y como el alcohol, tal y como las drogas, tal y como mis conflictivas relaciones con casi todo. De un tiempo a la fecha tengo la impresión de que no me caería mal “rehabilitarme”. NETO. Y ya sabes que no me refiero a las drogas, que para mí siguen siendo uno de mis tantos síntomas (o más bien mi paliativo), aunque igual y no estaría mal aprovechar y aventarme el Cold Turkey de un jalón, ¿o cómo ves?

Me da miedo tener otro episodio pero no por mí sino por Lizbeth, no porque yo piense hacerle nada malo, antes prefiero morirme y lo digo literalmente hablando (al fin que de todas formas no tengo intenciones de llegar a la edad de mi madre), sino porque mi mundo se basa en la creencia de que hay límites que nunca hay que transgredir.

NUNCA…

Y, como de costumbre, cuando grito por ayuda es porque ya me jodí. Tengo que buscar alguna receta con tus datos o a ver cómo te mando este correo, por lo pronto se va al repositorio de basura que tengo en Internet, diiigo, mientras lo tengo porque estoy pensando comenzar por mi “suicidio virtual”, neto, estoy HARTA de mi blog y sobre todo de fingir que no me importa lo que piensen sobre mí cuando la única verdad es que ME VALE UN PITO LO QUE PIENSEN SOBRE MÍ. Neto. Tan me vale pito que no sé para qué ventilo mis asuntos personales PERO tampoco hay razón para no hacerlo. Ya sé que el tema no es “apropiado” para los simples mortales (órale, cabrones: ¿no que iban a reportar mi blog para destruiiiirmeeeEEE???) ni para los escuincles pubertos que ya saben encender el CPU, pero, chaz: yo sólo soy una zorra pretenciosa a la que le encanta entrar en papel y fingir que es otra persona, jaja, pues ya no sé cuántas personas pretendo ser cada que me aburro de mí pero bueeeno, lo mejor de todo es actuar mis libretos porque casi todas mis personajas son iguales a mí, y cuando meto variaciones en el perfil de mis protagonistas luego andan diciendo que ahora yo soy así y que yo ya cambié en la vida real cuando básicamente gusto de jugar con la gente.

Por cierto: me dijiste que te notificara en cuanto hubiera un avance, y como verás no ha habido tal, puros retrocesos. Gracias al blog se me quitó la maña de escribir y de hablar en plural para todo: “No nos gusta el jarabe para la tos”… ¿a mí y a Lalo?, ¿a mí y a Mónica?, ¿yo y esos dos? Ahora tengo la manía de hablar de Mónica como si fuera otra persona, aunque trato de no hacerlo al escribir pero luego se me va…

¿qué tan anormal es, tratándose de mí, esto de sentir al mismo tiempo que sí eres pero que no?

Estaba buscando mi botiquín “apto para todo público” cuando encontré mi bello, mi amadísimo DSM-IV y un capítulo pocamadre, ya no recordaba lo que es analizar mi propio cerebro enfermito (si por eso quería ser doctora, como tú): entre los trastornos de disociación se encuentra el de la fuga… ¿Te imaginas, Doc??? Simplemente hoy desperté, me salí de la Mansión Ferrand y caminé, caminé hasta la parada del bus, éste me llevó a cualquier ciudad lejos y por arte de magia ya no soy Mónica Ferrand, soy cualquier equis persona en el mundo y no recuerdo mi pasado, amnesia temporal que me causará angustia cuando trate de saber qué hice “en mi viaje” pero que por mientras me ayudó a escapar… Amo la capacidad de la mente humana para despersonalizarse y desrealizarse y olvidar lo que duele, a menos de que uno sea como yo que fomenta sus malas conductas por el simple placer de sentir algo.

Evito aburrirte con los detalles de costumbre (qué usé, quién lo provocó, dónde está la cicatriz más reciente, cuántos mililitros de sangre perdí), “yo y mis dramas” como decía la profe de Método Clown pero, neto que ya me cansé de escribir “neto”: cada vez la veo más cerca. Aunque ya no sea una “idea fija” como cuando estaba en la secu, si es en el momento ya, valí y bye bye, me privo de lo que sea que esté sucediendo (“diagnóstico diferencial entre crisis histérica y crisis epiléptica”… lo único realmente distinto es que para la epiléptica necesitas una cuchara bajo la lengua y esperar a que pase, mientras que a cualquier histérica basta darle un dulce que tenga cara de medicina para convencerla de que shhh, ya pasó, shhhh, shhh, respira lento o si puedes ni respires porque es mejor desmayarse a que hiperventiles más) y necesito ver aunque sea una gota de mi sangre o una cicatriz pequeñita o una quemada, ya se me estaba haciendo doble vicio apagarme las bachas encima de mi tatuaje castroso que no sé por qué no sana JA JA JA porque así no se nota nada (mañosa, mañosa), y me REVIENTA porque el resto del tiempo trato de estar lo mejor posible o de hacer como que estoy lo mejor posible a ver si yo solita me hago el cocowash, pero en esos instantes me tiene sin cuidado TODO, y aunque no me da miedo matarme porque lo he intentado la mitad de mi vida, la verdad es que sí me aterroriza la idea de que la siguiente cortada sea no la última pero sí la definitiva, esto es, que la próxima vez el cuchillo no se encaje en músculo limpio (¿puedes creer que primero sale agua??? Si me sentí como un pinche tomate… Nomás por la “marca de agua” me enteré de qué tanto se clavó la hoja, jaja, como si “se clavó” solita, ¿no???) sino que se lleve un tendón o un nervio o le atine a una arteria, coño, si debí poner atención en las tres clases que tuve de Sistema Circulatorio pero como de seguro andaba pacheka…

(…ODIO usar tantos puntos suspensivos… ya sabemos lo que sigue, dedo…)

Me duele ser como soy. De verdad. Ya sé que suena como una excusa barata para disculparse cada que uno la caga, y yo no sé dónde leí o escuché una frase más barata que mi excusa pero buenooo, me duele tanto ser así que POR ESO cada vez soy PEOR: una basura depresiva sin una pizca de autoestima que se orinaba de risa con la palabra “asertividad”…

¿Qué pedo con mis frases largas que parecen soneto??? Okey okey, lo reconozco: ESTOY EXAGERANDO. PERO QUE CONSTE QUE EXAGERO SÓLO UN POCO. Mi mecanismo de defensa clásico sigue siendo sublimar mis peores sentimientos para no hacerles caso cuando al fin me harto de ser Lindsay Reina del Drama, sí sí, soy especial porque sufro y sufro y sufrooo…

(checa lo que dice salutmental.com: “Una persona que sufre de gran ansiedad en un mundo confuso puede volverse un organizado, o una persona de negocios o un científico. Alguien con IMPULSOS SEXUALES PODEROSOS puede llegar a ser fotógrafo, ARTISTA, un novelista y demás”… A HUEVO. FREUD RULES).

Sorry, Doc. Imagino cuánto te aburro por ser un estereotipo de “EMO de closet”. Ya sé que la gente normal no escribiría una carta solicitando informes sobre cómo internarse en San Mungo porque para eso hay teléfonos y hace años que necesito una cita contigo, pero, qué quieres: ésta soy yo.

(Y no más puntos suspensivos para mí).

Supongo que sí hay un avance, después de todo: en esta ocasión no tuvo que ver ni con Eduardo ni con Arturo ni con Javier ni con pendejo alguno. Simple y sencillamente me dio “la depre”… aunque ya no sé si sea otra o continuación de la última. 

Posted by BipolarBlackComaWhite.


Click aquí para leer capítulos anteriores del Eterno Domingo.


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