La Niña TodoMePasa dice: Entre amigos te veas
México, Distrito Federal.
*GINA HALLIWELL*, LA NIÑA TODOMEPASA
Original de Jéssica de la Portilla Montaño.
Episodio #3: Entre amigos te veas
La Niña TodoMePasa dice: Pues éste es el mes del amor y de la amistad, ¿eh? Y ahora que comience Marzo podremos platicar de temas interesantísimos como la primavera y sus respectivos burros, diiigo, si es que saben a qué me estoy refiriendo y yo sé que sí lo saben, ¿verdad?
Pero por lo pronto seguimos en Febrero loco y ya hablamos mucho sobre el amor y el cómo tu primer novio te dejó plantada en San Valentín, como si fueras un Charlie Brown cualquiera… ¡Mh! Pero aún no decimos nada sobre la amistad.
(suspiro) Ah, los amigos… Dicen que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano.
Los amigos suelen clasificarse según el lugar de donde los conozcas. Así tendríamos en primer lugar a los amigos de la escuela y a los amigos de la chamba, o sea, la gente con la que convives a huehue de lunes a viernes y, si te quedan ganas, pues ya los invitarás a tus pedas de fin de semana, ¿no?
Luego estarían los amigos del vecindario, esa bandita con la que te vas por las tardes a dar el rol o a andar en bici o a ligar o a fumar a escondidas o a lo que sea que hagas por las tardes. Ajá.
Y también tendríamos a los amigos de antro, bar, rave, toquín o cualquier otra variante que se te ocurra, porque obviamente uno no invita a sus amigos ravers al ballet de El lago de los cisnes, mh, y yo sé que tampoco llevarías a un rave a las niñas que te ayudan a dar clases de Catecismo porque capaz que te excomulgan, pero bueno.
Y finalmente entrarían los cyber amigos, esos contactos de Messenger a los que tal vez nunca conocerás en persona pero que ya saben la historia completa de tu vida.
Pues bien: esta clasificación de los amigos según su origen me parece exageradamente simplista. Más bien, yo opino que los amigos son como las tarjetas Hallmark. (pausa) ¿Cómo las tarjetas Hallmark?, ¡claro! porque, igual que las tarjetas Hallmark, existe un amigo para cada ocasión.
Ah, ¿verdad? Miren si no…
Primero que nada, tenemos a los llamados amigos de calendario: ésos que sólo te hablan en fechas especiales como tu cumpleaños, Año Nuevo y, claro, cada catorce de febrero. De hueva, ¿no creen? Aquí entraría ese clásico amigo de la primaria que te habla cada 25 de diciembre sin falta, aunque el resto del año no se preocupe por saber si sigues viva o no.
Luego tenemos a los amigos ñoños o a los amigos matados, que son aquellos a los que les hablas solamente cuando necesitas saber qué hay de tarea, o cuando te falta un apunte o cuando tienes gran urgencia por fusilarte cualquier cosa. Y si te preguntabas por qué los matados parecieran ser taaan populares pues, bueno, ahora conoces el motivo real.
-(voz fresa) Oye, oye Gina – (voz normal) se te acerca la Michelle, que ya ni te habla porque ahora es la graaan amiga de la Marimar y de la Felina, ¿no?-, (voz fresa) no entiendo el binomio al cuadrado, güueee… ¿me lo explicas, porfa! ¡ándale, sí!, ¿sí?, ¡ándale, Gina!, ¡vales mil, güeee, nunca cambies! ¡Gina!, ¡explícame porfaaa, güeee!, ¡por nuestra gran amistad!, ¡te juro que me caes mejor que la Felina!
(voz normal) ¡Uy! ¡Matemáticas! ¡Sí! Hasta te emocionas porque te encanta el Álgebra y tu sueño frustrado era ser profesora en tu secundaria, digo, no por tu graaan vocación de enseñanza ni mucho menos, sino porque tooodos soñamos con tener alumnos para dejarles un chingo de tarea los viernes y hacerles examen sorpresa los lunes, ñaka ñaka…
-Mira, Michelle –le dices-. El binomio al cuadrado es de lo más sencillo: a más b al cuadrado es igual a a cuadrada más dos veces a por b, más b cuadrada, y… ¡Y ya, güey!, ¡listo!, eso es todo ¿Me entendiste, verdad?
Y la Michelle se te queda viendo con cara de sí, ajá, claro, claro, clarísimo como el agua de la bahía de Acapulco el primer lunes después de vacaciones de Semana Santa.
-(voz fresa) Oyeee, Gina, ¿pero si en vez de a más b tengo equis más ye, güueee?
-(voz normal) Es lo mismo –le dices-. Mira, tú apréndete esto y repítelo cada noche como si fuera tu Padre Nuestro: (lentísimo) un binooomio elevaaado al cuadraaado es iguaaal al cuadraaado del primer teeermino más el doooble del primer teeermino por el seguuundo, más el cuadraaado del seguuundo teeermino… (voz normal) ¿A poco no está re fácil?
Y la Michelle se te queda viendo con la misma cara de what.
-(voz fresa) Ash, no te entiendo nada, güeee, hablas muy rápido, Gina, yo necesito que me expliques con caritas felices. Mejor le pregunto a la Felina, ella sí lo sabe todo.
(voz normal) Y la Michelle se va, ¡sí!, se va con sus nuevas amiguitas que, obviamente, son mucho más burras que ella. ¡Claro! Si tu ex novio no sale con la Felina precisamente por su gran inteligencia, ¿cierto? De hecho, si la Felina hubiese sido medianamente inteligente, nunca jamás en la vida y por nada del mundo se habría atrevido a bajarte al baboso de tu galán porque, como dice tu abuelita, en el pecado llevó la pe… nitencia. Pobrecita.
Y vas con tu amiga la Denisse.
-(voz ñera) Psss, ¿ya viste la minifalda que trae la de Biología? –(voz normal) te pregunta Denisse Molinar, mejor conocida como la Butthead.
Ja. ¿Que por qué le pusieron la Butthead? Pues… (pausa) Pues nomás porque sí, o igual y como venganza porque entre la Butthead y tú rebautizaron a tooodo el Simón Bolitas. Oh, sí. Alguna vez tomaste clases con el Moco pero también con la Chuleta, sin olvidarnos de otros profesores como el Chivomático, la Katiahuate y el buen Nalgas Mágicas.
Exacto: la Butthead es una de tus amigas de desmadre, o sea, aquellas con las que te sientas para aventar papelitos, viborear profesores y joder compañeras.
-Sí, Butt –le contestas-. Pobre miss. Parece porrista de los Pumas con su suéter de la Unam. Y aparte tiene las patas más flacas que la mensa de Vanessa…
Te contesta:
-(voz ñera) Psss psss nel mai, pa’ patas flacas nadie como la de Química… Oyesss, ¿ya vistesss que el NezaYork ya no anda nada más con la Felina?
-(voz normal) ¡Ah, chi!, ¿neta? –gritas, emocionada. Aún tienes la esperanza de que ese hijo de su eme algún día recapacite y te pida perdón de rodillas… “aunque sea na’ más para decirle que ya no lo quero”-. Oye, pero si yo siempre los veo que van juntos a todas partes con la Marimar, güey.
-(voz ñera) Psss, ¡exacto, tonta! –(voz normal) te contesta la Denisse-. (voz ñera) Es que lo dije mal, mai… A ver a ver a verrr, otra vez desde el principio, mai: ¡hola, Gina!, ¿cómo estás? Oyesss, ¿ya vistesss que el NezaYork ya no anda na’ más con la Felina?
(voz normal) ¡Ah, chi!
-¿O sea? –le preguntas-. ¿Con quién más anda?
-(voz ñera) Pus… ps con la Marimar, mensa –te contesta.
(voz normal) ¡Ah, chi! (pausa)
Y hasta doble, si quieren: ¡aaah, chiii!!!
¡Pero qué impresión! Abres los ojos lo más que puedes y miras a la Denisse con la misma cara que te puso la Michelle cuando le explicaste el binomio al cuadrado. Ja. Hablando de ecuaciones con dos términos, ¿no? Ahora hasta resulta que el cabrón de tu ex novio tiene no una sino dos novias. DOS.
-¿Neto, Butt? ¿Pero cómo estuvo eso?
-(voz ñera) Pus no sé bien, mai, pero la Suzette me dijo que David le dijo que el Jorge le dijo que Sharon le dijo que Diana le dijo que la Lupe le dijo que Mariana le dijo que el NezaYork le contó tooodo todo todo… Pero la netaa ya ni me acuerdo, güey.
(voz normal)… ¡Uta, ma! ¡Inshi Butt! Tú nomás querías saber el chisme y no la ruta completa del teléfono descompuesto pero bueno, el caso es que la Denisse ya te dejó con la duda y como casi no eres chismosa te empiezas a fijar bien bien bien en los presuntos implicados. (pausa)
Pues sí. El NezaYork, tu querido ex primer novio, te dejó para andar con la Felina. Pero ahora también anda con la Marimar. Y todos van en el mismo salón y se llevan pocamadre, qué lindos, ¿no creen?
Pues, aunque no lo creas, ésa fue la primera parejita de “swingers” que conociste en tu vida.
-(voz ñera) Psss ya le pregunté bien el chisme a la Crepas, mai. Güeno, a la Suzette, pa’que me entiendas… Psss resulta que el NezaYork sí te puso el cuerno con la Felina.
-(voz normal; burlona) ¡Nooo!, ¡a poco! Eso ya lo sabía, mensa –le contestas a la Denisse.
-(voz ñera) ¡Ah! Pero lo que no sabes es que el Nezayork le puso el cuerno a la Felina con la Marimar. Y como la Marimar y la Felina son amigas desde Pañales y Mamilas I, decidieron que no había pedo y que mejor salieran todos juntos.
-¿De verdad???
¡Pues sí! ¡De verdad! Claro que no le crees nada a la Butthead sino hasta que tú lo ves todo con tus propios ojos… Ay. Pero cómo olvidarlo: la Marimar y la Felina con tu ex novio en medio, los tres tomados de la mano y van pitufando por toda la escuela: (tonito de Pitufos) la la la ra la la la la lalalalaaa… Ajá. A mí se me hace que de ahí sacaron esa frase del “Pancho Villa con dos viejas a la orilla”.
-(voz ñera) Psss zas, mai, ¿qué pecs con esas “amigas compartidas”?
Pos quién sabe qué fue lo que realmente sucedió con esa parejita de tres, porque me consta que en algún momento de su vida fueron muy pero muuuy felices con su extraño arreglito, pero ya después ni les digo cómo les fue porque todos andaban del chongo: la Marimar y el Nezayork se pelearon así que ahora eran el NezaYork y su Felina, pero luego el Nezayork se pelea con la Felina y entonces se regresa con la Marimar, después todos hacen las paces pero en algún momento Marimar y Felina mandan a la goma al NezaYork, ellas se vuelves lesbianas y el pobre güey se vuelve onanista porque pus ya qué le queda, ¿verdad?
Y etcétera, etcétera etcétera. (pausa)
Y cinco años después de todo este desmadre, suena tu teléfono y es nada menos que… ¡claro! ¿Quién más iba a ser??? Nada menos que el primer galán arrepentido de tu lista: el NezaYork, que decidió que era hora de regresar a tu vida pero bueno, eso se los cuento en el próximo episodio, donde también hablaremos del peor tipo de amigos, ajá: los “amigos” que confunden amistad con amor.
Muchas gracias por sintonizarme. En un rato más podrán leer la trascripción del episodio anterior de esta serie de radio. Escucha este miércoles la repetición del episodio de hoy.
Atte con mucho queso,
La Niña TodoMePasa,
alias la *Gina Halliwell*
…¿te atreves a seguirme al infierno?
Guión original de Jéssica de la Portilla Montaño, o sea, yo.





























