Cómo sobrevivir a la lepra capitalista (parte 4)
¡En exclusiva para los lectores de este intento de blockkk!!! Directísimo desde la ciudad de Springfield, hemos recibido el Método Número Cuatro para ganar dinero fácil y rápido por cortesía del internacionalmente famoso:

…Dr. Nick Riviera.
(¡Hola, doctor Nick!)
Este simi cirujano es mucho más reconocido que esas dizque celebridades cuya “fabulosa vida” ya quisiéramos tener nosotros.
Según el Dr. Nick, la mejor manera de estafar a un millonario es cambiar drásticamente su apariencia hasta dejarlo contento con un nuevo físico.
Y como la mejor manera de estafar a un pobre es ofrecerle cursos y talleres baratos hasta dejarlo satisfecho con nuevos e inútiles conocimientos, aquí les va una brevísima introducción al:
DIPLOMADO EN CIRUGÍAS PLÁSTICAS.
1. Póngales mucho arriba.

…así… póngale más…

…más… más más más…

…¡ya se te pasó la mano, ka’on!!!
No olvide usted: Toda celebridad es cirugeable a partir de los catorce años de edad (¡piense en los fideicomisos!). Sólo necesita una madre responsable que firme en lo que la escuincla aprende a agarrar un lápiz.

Si a su celebridad no le alcanza para rentar el quirófano: curse mi diplomado “Cómo usar Photoshop sin que nadie se dé cuenta de que usted ha usado Photoshop”.

¡Fácil y rápido, digo yo!!!
2. Póngales mucho abajo hasta que se vayan de espaldas.

Dígale a su celebridad que así venderá más de esos videos caseros que quién sabe cómo terminan en páginas gratuitas de Internet.
3. O bien, quíteles todo (pero TODO) lo que pueda hasta que su chica saludable sea una “thinspiración” para jovencitas nada influenciables.

¡No sea codo!, ¡arme promociones para familias numerosas! “Paquete veas como tu hermana Lindsay”:

¡labios de pescado gratis al pagar de contado su rinoplastia!
4. Présteles unos cuantos millones de dólares para comprar los mejores pupilentes, extráigales el 98.5% de masa encefálica y déjeles un vocabulario de dos palabras (y una contracción con apóstrofe).

It’s hot… weee!!!
5. Si ya intentó todo de todo pa’ que su celebrity wannabe se vea un poquitito mejor: cámbiele cuerpo, rostro, color de piel, forma de sombrero…

(Si su celebridad es Enrique Iglesias, quítele de una vez los lunares).
¡Muchas gracias por su invaluable atención!!!
Usted se ha graduado con nivel experto y ahora sólo nos debe:

Ciento veintinueve euros con noventa y cinco dólares. Por favor, deposite todas sus monedas en el floppy de su CPU en cuanto escuche el primer BIIIIIIIIIIIIIIPPPPPPPPPPPP.
































