Mexicana plagia poema y lo publica como cuento en Argentina

A raíz de que denuncié que la señora Sandra Rocío Becerril Robledo (Shamra) hizo una lectura de textos dramatizados y que cambió mi guión de radio “Charlie Brown, Grinch de San Valentín” a un “Grinch del Día del Amor y la amistad”…

…a raíz de todo esto, el asunto se está poniendo color de hormiga.

Recibí un comentario donde el escritor mexicano Carlos Manuel Cruz Meza denuncia el plagio de su poema “Erzebeth“, del libro Funeraria. En su bitácora personal, el escritor sube páginas escaneadas del libro que demuestran plenamente su autoría. 

Erzebeth, original

Y también incluye screenshots del blog de Sandra Becerril y de la página argentina Axxón donde aparece el cuento “Erzabeth“, con “a” en el título, mientras que en el texto se lee “Erzebeth” con “e”.

Erzabeth, plagio de Sandra Becerril

Al final de este post incluyo la nota completa, pero pueden ver aquí el original con todo y comentarios y dejar su opinión.

http://cmcorp00.blogspot.com/2008/08/el-plagio-de-sandra-becerril.html

Mi queja se queda corta si hablamos del ROBO de un texto publicado en un libro para subirlo a una web extranjera, al fin que nadie se entera. El mismísimo Alberto Chimal (escritor, juez, profesor y Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí) fue notificado de esta situación tan penosa y escribió el texto que también incluyo a continuación.

Lo realmente grave es que esta situación tiene antecedentes. Hace un año Chimal incluyó en la web de LasHistorias dos cuentos que fueron tomados por la señora Becerril para subir su versión genérica-similiar a su blog. Ante la denuncia de Alberto Chimal, la señora no tuvo más que borrar dicha entrada y asegurar que todo había sido un error y que a ella sí, sí la han plagiado:

antecedentes del plagio de sandra becerril

¿Lo peor de todo??? Que el plagiado fue PROFESOR de la señora. Oh sí. ¿Creen que al Memo Vega le moleste si tomo su poema “Memoria del agua” para hacer mi “Recuerdo de un charco”????

Por ahí dicen que “lo que está en Internet es de todos”, pero eso no es cierto. Hay muchos blogs que lo único que hacen es copiar y pegar y generar así un montón de visitas que les dejan dinero, pero al menos dan la referencia de la fuente original. Otros blogs revisan las noticias actuales y las describen con sus propias palabras, por eso vemos la misma información y las mismas imágenes en distintas direcciones, pero igualmente es una manera de difundir ideas.

Nada de esto tiene que ver con tomar un texto poco conocido para cambiarle el título o dos o tres palabritas y enviarlo como mío, con mi semblanza curricular y mi foto y todo. No sólo engañas a tus propios lectores, lo cual ya es una gran falta de respeto, sino que menosprecias el trabajo de alguien más que sí se tomó la molestia de estar horas y horas enfrente de la computadora o sacándole punta al lápiz. ¿Y la ética profesional???

Además, esta señora se burla de los lectores de Argentina, quienes desconocen los tejes y manejes del medio literario de nuestro país.

http://cmcorp00.blogspot.com/2008/08/el-plagio-de-sandra-becerril.html

albertochimal dijo…
Hola de nuevo, Carlos Manuel. Qué bueno que publicaste los materiales adicionales. Tal vez deberías contactar a los editores de Axxón y pedir una aclaración pública (para sus otros lectores: el texto atribuido a Sandra fue sustituido por otro sin que mediara explicación).Saludos y suerte.

Esta situación, más que pena ajena, me causa mucha tristeza, de verdad. Si alguna vez le admiré algo a esta mujer era su capacidad para inventar chismes, intrigas y formas de chingar al prójimo… pero de poco le ha servido su mitomanía para CREAR algo original.

Eso sí, no falta quien la siga leyendo, quien la siga linkeando como si su blog fuese digno de ser promovido, y sus textos… ¿en serio serán de ella??? Lo dudo mucho. Igual ni ella misma se acuerda de dónde plagió sus últimos escritos.

Y qué pena decir que esta “escritora” es mexicana, que se anuncie como “reconocida mundialmente“, que su primera novela sea “éxito nacional” según una sola página (su club de fans… güeee), que su “extensa producción literaria” consista en tres novelas y un libro sobre abejitas, y que ventile su vida íntima para promover la película que supuestamente se filmará con su adaptación de novela (¿será 100% suya dicha novela?).

Aunque en algunas páginas aclara que sólo cursó UN semestre del Diplomado con mi Generación (XXXVIII), en otras dice simplemente que estudió Creación Literaria en Sogem. Generalmente se anuncia como egresada; si han visto trípticos del taller que da en la sala de su casa sabrán de qué hablo.

Y otras tantas, taaantas cosas que no pienso mencionar aquí porque luego dicen que esto es personal, que uno quiere colgarse de su fama y, la mejor frase de todas, que nadie nadie respeta su intimidad. ¿Respetarían la intimidad de alguien que finge desmayarse en las clases de Eduardo Casar y Ramón Obón??? Uy, SI YO LES CONTARA…

Pero, ups, aquí los dejo por hoy. En un rato más me lanzo a Indautor por si las Sandras… que diga: por si las moscas.


http://albertochimal.wordpress.com/2008/08/18/plagios/Plagios

Agosto 18, 2008 at 9:22 pm (Blogósfera, Escritores, General, Internet, Literatura, Opiniones) (abusos, Alfredo Bryce Echenique, autoría, Ángeles Mastretta, Batman, Charles Baudelaire, Danielle Steel, escritura, fan fiction, indignación, Josh Simmons, lectores, plagiarios, plagio, polémica, Roberto Bolaño)

El año pasado se dio una discusión acá sobre un presunto caso de plagio: la cosa no llegó a nada porque la escritora acusada borró los textos (publicados en su propio blog) por los que se afirmaba que había robado el trabajo de otro escritor, y éste, por su parte, prefirió no pelear. Ahora, en la misma página se han dejado dos nuevas acusaciones de plagio contra la misma persona.

Mientras el asunto se ventila (y si no llega más allá de los blogs no pasará de una polémica sin consecuencias), quiero comentar una idea que leí al paso en uno de los sitios involucrados: para minimizar la importancia de las acusaciones de plagio en general, alguno de los defensores de la parte acusada arguyó que “lo que se publica en la red es de todos”.

No es así: lo que se publica no es “de todos”. No de esa manera.

Me explico:

No estoy en contra de que se difunda la información por Internet. No sólo sería absurdo: me parecen una maravilla los sitios que acopian y difunden textos, imágenes, video, música, etcétera. Algunos se dedican a la piratería, otros llevan demasiado lejos sus intereses mercantiles, pero lo importante es el potencial de la red: ésta, al menos por el momento, es lo más cercano que hay a un medio de comunicación y difusión al alcance de cualquier persona, como lo fue la radio en sus primeros tiempos o la misma imprenta de tipos móviles. Es un medio que está muy lejos de ser totalmente “libre” o “igualitario” (pensemos en la situación de China; pensemos en las grandes poblaciones por debajo de la línea de pobreza extrema), y casi todo lo que se publica es basura, claro, pero en el resto hay muchísimo de valor, y además la posibilidad de encontrar puntos de vista diversos y plurales sobre gran cantidad de asuntos, una cantidad enorme de informaciones prácticas, una infinita variedad de obras artísticas, etcétera.

Por otra parte, nada de esto tiene que ver con el plagio. El plagio no depende del medio: el plagio es atribuirse el trabajo intelectual de alguien más. Punto.

No hay un plagio cuando se reproduce algo citando la fuente: cuando Roberto Bolaño transcribe, por ejemplo, unas cuantas palabras de Baudelaire para citarlas (reconociendo quién las escribió) como epígrafe de su novela 2666. Tampoco hay plagio cuando se crean variaciones sobre obras previamente existentes o se utilizan personajes de historias conocidas en nuevas historias: cuando se escribe fan fiction, por ejemplo (los “años perdidos” de Anakin Skywalker, digamos, o el secreto amorío gay de Harry Potter y Draco Malfoy), o cuando Josh Simmons, un monero estadounidense, escribe y dibuja su propia versión de Batman sin la autorización de la DC Comics; es obvio que ninguno de ellos podría atribuirse exitosamente la invención de los personajes que emplea, y de hecho ninguno lo hace. (La persecución de que son objeto en ocasiones los autores de fan fiction y otros semejantes es una cuestión totalmente distinta.)

No: plagio es lo que sucede cuando, por ejemplo, Alfredo Bryce Echenique toma enteros artículos escritos por otras personas, les cambia una o dos comas y los publica con su nombre. Plagio es lo que sucede cuando Ana Rosa Quintana toma trozos extensos, perfectamente reconocibles, de libros de Danielle Steel y Ángeles Mastretta y los inserta (o permite que un redactor los inserte), sin comillas ni nada, cambiando sólo algunos nombres, en una novela firmada por ella, como si realmente se le hubieran ocurrido a ella. En casos así no hay matices que valga invocar, explicaciones ni justificaciones posibles: es evidente, para quien conoce el texto original y sabe que vino antes del plagiado, que el plagiario está robando. No se trata de nada relacionado con la difusión ni el “libre acceso” de las obras plagiadas; quienes plagian acostumbran publicar lo que roban, con la intención de que otros lo conozcan y lo crean obra original de los plagiarios.

Hay peores infamias que ser un plagiario, por supuesto, pero se trata de una infamia. Es una acción deshonesta: tampoco hay matices. De los casos que conozco, además, resulta que la personalidad del plagiario tiene varios rasgos desagradables y en especial un ego enorme, que parece llevarlo a creer que puede aprovecharse de quien sea con toda alevosía y que su mera fuerza, su reputación, las ventajas de que disponga (los palgiarios roban muchas veces textos de autores menos conocidos que ellos) le permitirán salirse con la suya.

Me alegra cuando no es así, cuando no se salen con la suya, por razones gremiales: el único orgullo al que cualquier escritor puede aspirar es el de su propio esfuerzo, y plagiar es por lo tanto una forma de autoengaño. Pero también me alegra por esto: el plagio es un insulto a cualquier lector posible de la obra plagiada.

Cuando un plagiario roba un texto de X, es como si dijera “puedo hacerlo porque mis lectores son ignorantes: jamás han leído a X”; cuando es descubierto e intenta defenderse, es como si dijera “puedo hacerlo porque mis lectores son estúpidos: me creerán a mí y no a la evidencia”.

No sé ustedes, pero a mí no me gusta que me digan “ignorante” ni “estúpido”.

Tomado de “Las Historias” (en el exilio), Alberto Chimal.


lunes 18 de agosto de 2008

El plagio de Sandra Becerril

Hace unos días, recibí un correo electrónico donde se me notificaba que una tal Sandra Becerril (a quien nunca antes escuché mencionar), había plagiado uno de los poemas de mi libro Funeraria (publicado por el Instituto Veracruzano de Cultura en 2007, dentro de la colección “Cuadernos del Baluarte”). Se adjuntaba un link.

Primera aparición de algunos poemas de la serie Erzebeth en el suplemento “Laberinto” del periódico Milenio (26 de septiembre de 2004) (click en la imagen para ampliar):

Efectivamente, Sandra Becerril tomó íntegro uno de mis poemas, de la sección segunda del libro (titulada “Erzebeth”) y lo reprodujo en una página web de Argentina con su nombre. Lo peor es que hasta el título escribió mal (le puso “Erzabeth”). Además lo convirtió en un supuesto cuento. Pueden leer el plagio en la página de Axxon, un sitio dedicado a la literatura fantástica; es el relato número catorce de la lista:

http://axxon.com.ar/rev/168/c-168cuento13.htm

Imagen de la versión plagiada de mi poema (click en la imagen para ampliar)

Link en la página de Sandra Becerril al website donde aparece el plagio; lo menciona como “Mis textos andan en…” (click en la imagen para ampliar)

Considero una falta de respeto (además de un delito) que esta presunta “escritora” se fusile así los textos para limitarse a firmarlos. Quizás los premios que supuestamente ha obtenido fueron gracias al plagio.

Funeraria: portada, portadilla, hoja legal, inicio de sección, hoja del poema impreso dentro del libro, índice y colofón (click en cualquier imagen para ampliar)





La primera aparición de ese poemario fue en este mismo blog, exactamente el martes 30 de noviembre de 2004. Pueden verlo (con todo y la fecha automática puesta por el servidor) haciendo click én este enlace:

“Erzebeth”

Qué lástima carecer, ya no digamos de vocación y talento escritural, sino de ética profesional. No me molestaría si se hubiera robado una o dos líneas, un verso utilizado; eso sería un homenaje. Pero robar un texto íntegro es vergonzoso.

Publicación de algunos poemas en el periódico Performance, dirigido por José Homero (18 de noviembre de 2007) (click en la imagen para ampliar)

Es curioso que haya sustituido las palabras “hirsuta” por “erizada” y “perdigón” por “bala”. Hasta eso es ofensivo: usar supuestos sinónimos. Ignora que hirsuto es un pelo áspero (no necesariamente erizado) y que un perdigón es un grano de plomo que forma parte de la munición de caza; no es lo mismo que una bala.

Quede mi denuncia en este blog mientras tomo acciones legales contra ella.

Carlos Manuel Cruz Meza


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4 Responses to “Mexicana plagia poema y lo publica como cuento en Argentina”

  1. Edgar Cruz Martinez says:

    Hola a todos, Llegué a éste blog y no se si reir o indignarme. Prefiero lo segundo. Yo no conozco a Sandra Becerril, pero sí conozco sus textos. Es irreal que se “queme” por un poema como Erzebeth, cuando ya había publicado antes en Axxon y en Argentina. Esta señora Gina Halliwell, ha dedicado los últimos 4 años de su vida a tratar de joder a Sandra por razones que desconozco, pero si ustedes no no hicieron yo sí: busqué un poco en google y me topé con que todos los blogs de ésta señora, atacan a Becerril una y otra y otra vez sin que esta le responda siquiera. Otra: se me hace indignante que utilice y manipule palabras del maestro Chimal para su beneficio propio. Chimal fue mi maestro y no lo conozco mucho como persona, pero creo que ustedes confirmarán que es indudable que Chimal no se mete en chismes, que es neutral, que no ataca a la gente como Gina Halliwell lo hace. Es por eso que no debemos darle oídos a las palabras de una señora que no escribe, pero bien que molesta. Y digo que no escribe porque sabían ustedes que la que envió el texto a Axxon de Carlos con el nombre de Becerril con la intención de que la acusaran de plagio fue la misma Halliwell? No lo sabían? Bueno… esto es sólo una pintadita de lo que Gina Halliwell es capaz de hacer contra Becerril o cualquiera de nosotros que de repente le caiga mal. Se me hace de muy mal gusto estar hablando de Becerril cuando ella ni ha respondido nada, tal vez ni enterada está del asunto. SOMOS ESCRITORES no viejas de lavadero. Y otra cosa extra: la gente de Argentina no es estúpida Gina, no creas que no se dan cuenta. No te quemes más, ponte a escribir y deja de llenar de intrigas (como lo hiciste en el de SOGEM y como no te salió, ahora tratas de publicar por aquí). Hay muchas cosas interesantes de las cuales hablar.

  2. tú en tu contra? says:

    confesión???

    http://acariciando-letras.spaces.live.com/blog/cns!21E7CECC32ADC6F!368.entry

    “8. Que me demanden para hacerle más publicidad al libro, que además piensen que sufro y sufro amargamente todas las noches de angustiosa soledad mientras me río a carcajadas frente a mi compu.”

    escrito por SANDRA BECERRIL ROBLEDO

    VAN ENTENDIENDO POR DÓNDE VA ESTO?

  3. [...] historias, pero las acusaciones se encuentran archivadas en los blogs de quienes las formularon: aquí y [...]

  4. [...] historias, pero las acusaciones se encuentran archivadas en los blogs de quienes las formularon: aquí y [...]

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