Eterno domingo (capítulo treinta y seis)
ETERNO DOMINGO

Jéssica de la Portilla Montaño.
Martes 19 de diciembre de 2006.
Desperté con el coro de una canción: Todos preparados porque vamos a jugar. Abrí la persiana para ver el jardín y, totalmente predecible: mamá y Lizbeth, ambas con un gorro de cartón de colores en la cabeza, mamá carga a Lizbeth, la nieta juega con globos morados y confetti rosa fosforescente mientras la abuela indica al personal dónde sentar a los invitados y dónde dejar la gelatina de Pantera Rosa y las piñatas de muñecos de caricaturas que ni sabía que existen y mucho menos que le gustan a mi hija. Mónica mira desde la ventana, envidiosa y un tanto inquieta pues ha tenido un déjà vu. Mónica tiene obsesión con los déjà vu. Mamá, cumpleaños, pastel, mamá, cumpleaños, pastel… Mamá ponía LPs de grupos infantiles cuando yo era niña pero, obvio, sólo elegía grupos españoles.
En mis dulces dieciséis al menos conocía a todos los invitados, pero en el cumpleaños de Lizbeth no tenía idea de quiénes eran tantos y tantos señores, tantos matrimonios, chavos con cara de lujuria y dinero, la perfecta combinación, lujuria y alcohol para las personas mentalmente sanas (jo jojo). El jardín se llenó de niños que andaban brincoteando por todas partes como si fueran gnomos del jardín de Amélie y Lizbeth estaba en medio de todos ellos, vestida de flor violeta o fucsia o escarlata, no sé si mi hija era una jacaranda o una bugambilia pero ella igual saludaba a todos con la mano, hola hola soy la princesa de invierno, los demás niños aplaudían y los papás le tomaban fotos y más fotos. Yo me las ingenié para verme normal, nada negro, nada rojo, nada morado, el audífono del iPod bien escondido entre el peinado, nada como escuchar Cradle of Filth y Marilyn Manson mientras te presentan a personas aburridas que te hablan del valor de sus acciones. Bla.
Mónica, mamá e hija sonriente.
Mónica, vestido azul turquesa y licor de ajenjo con azúcar en las rocas. Aretes de oro con forma de zipper, puedes conocer todos mis secretos, siempre hay que guardar un duplicado de esa llave especial para abrir la caja y retirar todo contenido sospechoso.
Mamá le pidió a Javier que me llevara al salón de belleza, a mí me pidió que me portara bien y le dije que sí. Claro. Todo el camino me la pasé dándole al videojuego ése que tanto me choca porque me matan a los cinco segundos. Una espada, un escudo, una príncipe que te rescate de las brujas malvadas… En el centro comercial vi unos zapatos que me fascinaron y que hacían juego con mi vestido, y en el fondo del enorme local había medias de hilo, un liguero y sujetador strapless negros. Perfecto. Niña fashion con tarjeta adicional sin límite de crédito. Cada vez hay menos límites para mí. En el salón de belleza pedí un tratamiento capilar y otro facial, me arreglaron las uñas y me pusieron unas postizas del color de mis labios. Me encanta el vestido, azul turquesa metálico, parece que fuera a romperse en cualquier momento e imagino el rostro de Javier reflejado en la tela, a la altura de los muslos, segundos antes de que retire mi ropa para quedarme al desnudo. Mónica Ferrand, cabello lacio suelto con un retoque de tinte y algunos bucles. Prometí regresar pronto para una sesión completa en el SPA, y entonces recordé que tengo la tarjeta de aquella chica que me atendió la última vez… ¿Cómo se llama? Por qué no, pienso yo.
Javier no deja de mirar a Mónica por el retrovisor. Javier no puede manejar y espiarme al mismo tiempo, dos o tres automóviles se cruzan y él apenas si reacciona. Es mala idea tenerme cerca, piensa Mónica. Semáforo rojo. En cuanto llegue a casa me pondré las medias de hilo con liguero y los zapatos de tacón para obligarme a mantener el equilibrio.
Javier abre la puerta cuando llegamos al garage y me ofrece la mano. Quedo muy cerca de él, casi pegada, él me jala el brazo aunque amenaza con tomarme de la cintura, sus ojos lo dicen, quiere besarme o ser besado, largas pestañas negras y muy rizadas, me gusta y sé que le gusto y que no deja de mirarme desde antes de ir al salón de belleza. Encantada saldría más de casa con tal de tenerlo de gato. Aquí manda Mónica, papá paga y yo domino a sus empleados… Mamá me grita desde la mesa que está junto a la alberca, la mitad de la fiesta me observa cuando atravieso el jardín, yo sé que medio mundo se pregunta si en serio soy Mónica porque hace tiempo que no hago vida social y no los conozco o no me acuerdo de ellos ni ellos de mí, sin contar la cantidad de rumores que circulan, uno de tantos precios a pagar, pero ahora sienten curiosidad por la madre post adolescente de la flor violeta que canta en medio del jardín. Lizbeth parece una princesa de Walt Disney, una princesita de cuento de hadas que no haya sido escrito por mí, se ve linda, muy linda, las mejillas sonrosadas y una varita mágica de cristal en las manos. Mamá indica a la señora Carmen cómo preparar los platos, hora de almorzar para que los invitados que tengan que irse lo hagan justo después, sin remordimientos. Todos los demás están más que invitados a quedarse a brindar con nosotros aunque sea martes, es martes etílico, martes dos por uno, martes de diálogo con la dulce botella, el vino es bebida de dioses siempre que no te excedas y yo no me he excedido en bastante tiempo…
Mónica es feliz por el día de hoy. Sólo por hoy pensaré en Javier y no en Eduardo. Sólo por hoy me he olvidado de Arturo también.
Hay regalos por todas partes y Lizbeth los abre uno por uno, Mónica comienza a aburrirse pero logra mantener la compostura y entonces ve a Javier: una amiga de Jacqueline se ha acercado a platicarle algo. Mónica camina para decirle a esa zorra que sus papás morirán de vergüenza si la ven hablando con mi criado. MI criado, enfatizo. La chica muestra la lengua y da media vuelta, Mónica ríe y se acerca a Javier, Javier me mira con cara de “no comprendo”. Javier camina hacia la casa y Mónica decide seguirlo…
No sé, de pronto me dieron ganas de jugar con alguien nuevo.
Por el reflejo del vidrio noté que tres o cuatro invitados me miraban con atención, seguramente los conozco de alguna parte pero no recuerdo, tengo mala, malísima memoria y a veces se me va el avión. La mitad de la gente está conmigo para ver a qué hora hago o digo alguna estupidez, el resto para intentar enamorarme y hacerme feliz aunque sea una noche, pero en esta ocasión todo salió bien. Muy bien. Hoy por fin pude cargar a mi hija y anduve con ella por todas partes, foto, foto, mañana mi hija estará en varios blogs y páginas importantes.
Hoy sólo bebí licor de ajenjo, licor de ajenjo y brindé con papá, salud, salud por nuestros negocios, mamá y yo sonreíamos para las fotos, salud por nuestra fuente de la juventud, cientos de fotos para álbumes anónimos, sonríe, sonríe, no pude embriagarme, tenía que verme muy bien sólo por hoy (sólo por hoy, sólo sólo sólo). Ninguno de mis amigos estuvo aquí porque no tengo amigos. Prefiero olvidar a la gente antes de que la gente me olvide a mí. Ahora fue papá quien terminó mal, y en cuanto mamá se descuidó empecé a pedirle cosas a Javier nada más que por ver su reacción. ¿Te puedo encargar…? ¿Te molesta si…? Gracias, es que yo no puedo, soy una chica tan débil, sí, aquí, qué amable eres, un poco más cerca por favor. Mónica, damisela en apuros. Luego de un rato mamá me dijo que buscara a Javier para darle el resto de la tarde libre, pero le dije que mejor me lo prestara un rato. Mamá rió. ¿Prestártelo?, ¿yo, prestarte a un hombre? Por fortuna le causó gracia y dijo que lo tratara con cuidado porque era delicado, y le contesté que sí. Claro.
Con mucho, mucho, muchísimo cuidado…
Javier estaba en la sala viendo mis fotografías de preparatoria. Logré robarle un beso en la cocina… Sólo uno, porque no está bien meterse con los empleados de papá, luego se corre el rumor y nomás porque te ven con un novio o dos ya andan diciendo que eres una zorra, cierto o no. Le pedí que me ayudara con las maletas del payaso que contrataron, con lo que me gustan los payasos y los perros entrenados y todas esas tonterías, pero hice arreglos para que Lizbeth tuviera uno porque eso la iba a hacer feliz. Quiero que “la niña” sea la más feliz de todas.
No había nadie en la cocina. Antes de que Javier cruzara la puerta lo jalé del brazo, clásico, me miró y lo besé y me besó y todo eso, ¿para qué describirlo?
Me separé de inmediato y me fui sin decirle nada. Tuvo libre el resto de la tarde, pero se quedó en casa y me siguió por toda la fiesta para preguntarme qué había sido eso.
No le hice caso. Pudo encantarme el dejarlo con la duda.
Posted by MyDramaQueen.
9 sugerencias para reescribir este guión.
At Diciembre 19, 2006 9:43 PM, anonymous said:
estabas narrando el cumpleaños de tu hija? o el
cómo le zorreas a uno de tus empleaditos?
analiza tus prioridades, Mónica
At Diciembre 19, 2006 11:25 PM, FaiRyTales said:
Qué +? detalles!! :’( di todo!! fue 1 beso
d’ pollito o más bien d’ chocolate?? se
me antojó quiero saber todo!!
At Diciembre 20, 2006 1:40 PM, Lua said:
El próximo año sí voy¡!!!
At Diciembre 21, 2006 3:00 AM, anonymous said:
invitaste al papá de tu escuincla? digo, si es
que acaso sabes quién es, porque con tantos
pretendientes atrás de ti oooh la niña más
popular del mundo la más rica la más linda
blaaa, hubieras llenado tu increíble mansión
nada más invitando a los tipos con los que
has salido desde secundaria, desde niña se
te dio lo cabroncita, y no te hagas que a los
diecisiete años te hiciste un legrado,
SEÑO
At Diciembre 21, 2006 3:00 PM, QueenKill33° said:
Óyeme estúpida, yo jamás me he practicado
un aborto, no digas estupideces porque neto
cuando sepa quién coño eres te demandaré
por difamación, no sabes lo que dices, yo
estoy totalmente en contra del aborto, nunca
me he practicado uno y jamás lo haría, se
supone que no tengo derecho a opinar pues
no sé lo que es pasar por eso ni me interesa
tampoco, quiero demasiado a mi hija como
para pedir que asesinen a otro ser en mi
vientre, cuando se rompió el condón ni
siquiera pensé en conseguir inyecciones o
pastillas “de emergencia”, siempre me he
cuidado y en esa ocasión todo falló y ni
modo, así me la aventé. Eso sí ya es joder
por joder, cuando sepa quién eres no te la
vas a acabar, una cosa es decir que escribo
feo (buah, me haces llorar) y otra meterte
con mi vida personal. VETE A LA ¡$#%E#
At Diciembre 21, 2006 8:17 PM, FaiRyTales said:
Pa’ qué le contestas?? borra sus comentarios
y punto, Moni, esa vieja ya se está metiendo
con asuntos muy privados y estoy comenzando
a enojarme también!! qué le pasa!!
At Diciembre 22, 2006 12:45 AM, anonymous said:
Cómo va a ser privado si Mónica Ferrand habla
de su vida sexual en Internet? de su trayectoria
como intachable drogadicta?
At Diciembre 22, 2006 2:58 AM, QueenKill33° said:
MI BLOG ES PRIVADO NI SIQUIERA TIENES
NADA QUE HACER AQUÍ, SÓLO ES PARA
MIS AMIGOS, PARA SACARME A LALO DE LA
CABEZA Y DEJARLO AQUÍ, QUIERO QUE SE
PIERDA EN INTERNET, QUE DESAPAREZCA
POR SIEMPRE PERO DE VERDAD
(
At Diciembre 22, 2006 4:03 AM, anonymous said:
privado JAJAJJAJAJA ya te lo dije privada estás
pero de la cabeza, tan privado que yo puedo ir y
venir y navegar, tan protegido el código que se
puede copiar y pegar en otros blogs para ver si
en serio alguien más que tus codependientes
“amigos” soportan tanta estupidez escrita,
PERRA
Lee aquí el capítulo treinta y cinco del Eterno domingo.































me dejo clavada este capitulo, como todos los anteriores jaja….. pero me quede con ganas de saber si pasaria algo mas con Javier =O
Salu2
En verdad muchisimas gracias por esta historia, cada capítulo me envuelve.
Felicidades Gina
Un Fuerte saludo y un abrazo
MAR