Eterno domingo (noveno capítulo)
ETERNO DOMINGO

Jéssica de la Portilla Montaño.
Once de la mañana del mismo domingo.
Jacqueline vino a dejar los regalos de este año. Trajo una camita nueva para Lizbeth, y a mí me dio la cagotiza de siempre más un vale por cincuenta cremas y cincuenta frascos de perfume de Victoria’s Secret. Perfecto. Cenamos “sushi para gourmets” que compró en no sé dónde, se la pasó hablando de Los Ángeles y de cómo se muere por vivir allá y que si el gringo le regaló no sé qué, que dónde van a vivir y que mis papás quieren ir cada verano, como si fuera la gran cosa ir a Estados Unidos o como si el gringo quisiera aguantar suegros todas las vacaciones. Hueva. Mamá estuvo hablando de lo bien que me he portado últimamente, y mi hermana nada más me estaba viendo de reojo con la misma cara que tanto me castra. La bloqueé del Messenger y al ver su nuevo corte decidí volver a teñirme el cabello de negro, esta vez de negro azulado porque combina con mis ojos. Me vale. No quiero parecerme a Jacqueline ni siquiera físicamente.
Estoy esperando a Michelle. Me habló en la tarde a ver si hacíamos algo, luego dijo que se van a reunir los de Medicina y a huevo le dije que sí porque ella invita esta semana, yo me he portado muuuy bien en casa y mamá esta vez no puso ningún “pero” cuando dije “Michelle” (cosa inusual), y hasta me dio chance de quedarme a dormir en su depa.
Creo que ya llegó.
Posted by MyDramaQueen.
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Lee aquí el octavo capítulo de Eterno domingo.





























