Escuela en línea: La historia de Suri. Héctor A. Ortega, para TodoMePasa.

Escuela: ¿para qué? La historia de Suri – Héctor A. Ortega

Escuela, ¿para qué?

Texto: Héctor A. Ortega

¿Qué ofrece la escuela a los niños y jóvenes de México? La mayoría de jóvenes en condiciones precarias abandona los estudios aludiendo circunstancias tan diversas como inverosímiles. Otros, con mejores condiciones, buscan opciones donde la escuela sirva únicamente como puente entre sus aspiraciones reales y un certificado. ¿Qué pasa con los que abandonan la escuela simplemente porque no les gusta? Otros la abandonan para buscar opciones que los ayuden a mejorar. ¿Qué pasa, en sí, con la escuela en México?

Suri y la escuela en México

Suri llegó a la escuela con apenas 13 años cumplidos. Se trata de una niña delgada, de tez blanca y cabello lacio. Su expresión serena contrasta con los múltiples planes que tiene para el futuro. Con hablar pausado y tono de voz de mujer mayor, me platica que estudia en una escuela de EU. Y lo hace en línea.

─¿Qué estudias? ─le pregunto mientras su mamá se concentra en la respuesta de la chiquilla.

─Estudio la middle school. ─Mi silencio la toma por sorpresa y en seguida remata: ─Es la secundaria.

─¿Y cómo estudias? ─insisto.

─A través de una plataforma. Allí están todas las lecciones, los materiales y los ejercicios que tengo que resolver. A través de webcam retroalimento todo lo aprendido con un facilitador. También tengo un tutor responsable de ir marcando mis avances. O de recordarme que voy atrasada en algunas lecciones.

Escuela en línea: La historia de Suri. Héctor A. Ortega, para TodoMePasa.
Escuela en línea: La historia de Suri. Héctor A. Ortega, para TodoMePasa.

Exámenes en Estados Unidos

─¿Quién te evalúa?

─La escuela. Pero para hacer los exámenes tengo que ir a Estados Unidos.

Al responder, su rostro se torna inexpresivo. Únicamente relata lo que vive como si se tratara de algo normal.

─¿Y aquí en México, nunca has ido a la escuela?

─¡No!

Es justo en este momento cuando descubro una expresión de enfado en su rostro. Su mirada se pasea por el salón con una inflexión de desagrado.

─ ¿Está muy fea esta escuela?

─ No te enojes por la respuesta pero la verdad sí, está muy fea.

Su madre trata de contenerla con una mirada que intenta ser severa pero al final nos resulta divertida.

─Entonces quiero saber, ¿en qué te puedo ayudar? ¿Qué podrías aprender en mi escuela si estás estudiando algo mucho mejor?

Le aclaro que a mi escuela asisten muchachos que fueron expulsados de las escuelas normales. O que nunca pudieron entrar a una cuando eran niños y lo tienen que hacer ahora, siendo adultos. Su mamá se yergue y aleja los codos del escritorio indicándome que tomará la palabra.

 

Documentos en México

─Como Suri le mencionó, está realizando estudios en línea en una escuela de los Estados Unidos. Pero a su papá y a mí nos ha surgido la inquietud de que tenga sus documentos de México. Me refiero al certificado de primaria y de secundaria.

Continúa:

─Nosotros no queremos que la niña asista a clases pues su carga de actividades está muy saturada. Además del curso en línea, acude a un instituto a perfeccionar el inglés. Estudia francés, asiste a natación y va a un curso de mecatrónica para niños, algo muy básico.

Finaliza su explicación:

─Investigamos si en México había alguna escuela para obtener el certificado de primaria sin que ella acudiera a clases. Encontramos que el INEA tiene un curso para niños de 10 a 14 años que se puede hacer en línea. Buscamos en internet y la opción que se acomoda a nuestras necesidades está en esta escuela. A menos que usted nos diga otra cosa.

Con el antecedente sobre la mesa le explico en qué consiste el modelo MEVyT 10-14 del INEA. Y algunas condiciones para la acreditación de módulos antes de obtener el certificado. Concluyen que es parecido a lo que hace con sus estudios en línea y lo consideran, incluso, más fácil. Suri mantiene su expresión sombría. Su mamá, mostrando mayor entusiasmo, prepara la documentación para realizar el registro de inmediato.

 

Cinco veces en la escuela

Suri se presentó apenas cinco veces a la escuela: el día de la entrevista e inscripción; tres más para hacer exámenes y realizar trámites; y la última para recoger el certificado. Me confía que no le gustó el modelo educativo. Los módulos traen muchos ejercicios de repetición. Y las respuestas son inducidas de modo que impiden que los estudiantes puedan pensar otras opciones, sobre todo en los exámenes. Sólo es una respuesta sin margen a error.

Sin embargo, está convencida que resulta muy fácil obtener el certificado y que creyó que hacerlo sería un proceso complicado. Antes de despedirse me promete que regresará en año y medio para hacer el examen de secundaria pues no piensa ingresar a la escuela normal, cuando menos en México.

2 comentarios en “Escuela: ¿para qué? La historia de Suri – Héctor A. Ortega

Deja un comentario