Una madre que trabaja

De todos los empleos que he tenido, ninguno me ha dado tanta satisfacción como el que desempeño actualmente. Mi horario de servicio es impensable: trabajo veinticuatro horas al día, porque hasta dormida sueño en qué puedo hacer para cumplir mejor. Incluso cuando delego mis obligaciones sólo estoy pensando en que quisiera ser yo quien estuviera ahí, al pendiente de todo. El diminuto ser humano de quien ahora dependo me trata con auténtica tiranía: me ha gritado, me ha escupido encima para ensuciarme de lo que estaba comiendo, y hasta me ha dedicado alegres trompetillas que le causan más risa cuando … Continúa leyendo Una madre que trabaja

La abuela de Aranza

Cada año en estas fechas escribo un texto en honor a la mujer que me trajo a este mundo: hablo de su fortaleza, del esfuerzo que le significó sacar adelante ella sola a una hija, a una madre y hasta a dos tíos; del infinito apoyo que me ha brindado aun cuando haya estado en desacuerdo con alguna decisión.Pero hoy no quiero hablar de la mamá de Jéssica, sino de la persona que conocí hace ya seis meses y que mañana 3 de octubre (“3 de octubre no se olvida”) celebrará con nosotros un año más en esta Tierra:La abuela … Continúa leyendo La abuela de Aranza