Courtney Stodden: ni un pelo de tonta

Alguien debiera actualizar la frasecita de Schopenhauer: hay mujeres tan pero taaaan “tontas”… que hasta usan extensiones para simular más greñero.

(Sí: nos gusta tener cabello, ¿y? ¿Envidia o coraje, peloncillo de laaarrrgas ideas que cambiaron el universo?)

Para muestra basta un copo de caspa del plástico cráneo de la Kim Kardashian: la gran fortuna de su familia los Kardasshole (aprox 300 milloncitos de dólares, a’i ustedes digan) comenzó con los recibos de honorarios de su papi, el controversial abogado de futbolistas que presuntamente asesinan a sus propias esposas mientras embarazan a la esposa del abogado defensor…

…pero, seamos honestos: el mundo entero conoce a la susodicha NO por haber sido “la bestie / bff / bla bla whatever de la socialité Paris Hilton”, porque en aquel entonces nadie sabía qué era una socialité-celebrity, esto es, gente que es famosa sólo por ser famosa. En ese caso estaríamos escuchando muchísimo más sobre Brittny Gastineau, bestie / best female friend / bla bla whatever de la fotosapa en cuestión. ¡Nooo!, si supimos de la Brittny fue gracias a su romance de tres días con Luis Miguel… y si acaso queremos saber más sobre ella en los próximos ene mil años, más valdrá que siga el ejemplo de su amiguis, si es que no lo ha hecho:

¡QUE SE ENCUERE!

Pero no vale encuerarse para una revista y ya, eso lo hacen seguido Fabiola Campomanes y “La Chiva” Silvia Irabién (y hasta se besan en portada… aunque un día sus hijas pregunten qué onda con tan lesbianosa forma de ganar dinero y/o fama).

No: hoy día basta con tomarte un chingo de “selfies” y subirlas a cualquier red social gratuita para hacerte de un nombre (?) gracias a tus enormes atributos, naturales o no con la condición de que sean enormes, así tú no hagas otra cosa en la vida excepto tomarte fotografías en bikini y de fiesta porque como eres cubana que vive en Miami haciendo… ¿modelaje de trasero más que generoso?

¿Qué tipo de escándalo necesitas hoy hoy HOOOYYY para volverte aún más famosa de lo que ya eres según tú? ¿Basta con ser la más buena de las buenototas?, ¿la más guarra de las zorrillinas Tía Rosa?

Por eso digo que Brittny debiera seguir el ejemplo de la Kim Kardasshole, quien le copió a la Paris Hilton (aunque dicen que la directora de escena fue la mismísima Kris, “momager” de las camadas Kardashian y Jenner) y optó por armar su primer video porno Mi Alegría, un sex tape dizque filtrado por un ex novio que hace poco compuso una canción de título algo simpático (“Yo le di primero”… ¡hasta crees, güey!!!, date por bien servido si estuviste entre los primeros veinte).

Ahora que la aún señorita (recién parida, pero seguro se casará de blanco así que sigue siendo “señorita” aun si su video casero muestra lo contrario) fue pedida para casarse por enésima ocasión, resurgen comentarios negativos de nosotros la gente que necesita comprarse una vida porque, es un hecho: “haters gonna hate”. Así me enteré de que la aburridísima grabación original (sólo le gana en lo aburrido la de Noelia) supuestamente incluía una colorida escenita erótica, no muy convencional que digamos, que algo tiene que ver con cierto fenómeno climático que jamás he visto más que en azul.

Y todo esto venía a que… ah, sí: desde que Paris Hilton fue super guau, lo máximo, solamente para ser desbancada por su best female friend (que pasó de bff a fff: former female friend), ésta, su humildísima analista de cortinas de humo favorita, se dio cuenta de la maso nueva tendencia en Hollywood, y por ende en el resto del planeta:

de un tiempo a la fecha no hay negocio tan lucrativo como poner cara de idiota.

Sí, tan simple como eso, y si mal no recuerdo fue Freud quien dijo que sólo hay dos formas de ser feliz…

Imagínate que tienes dieciséis años, y te urge ser famosa de YA. ¿QUÉ HACES?

Pues obviooo: vas y te casas.

-¿Pero qué tiene de fabuloso que una escuincla puberta se ande casando?

-Ah, es que tu flamante futuro esposito es actor dos dos reconocido. Un lista D que hace siglos salió en una película serie A.

-¿Y?, ¿qué los artistas no se casan y se descasan a cada rato?

-Por eso. ¡Justo es el chiste! Tu esposo será noticia haga lo que haga, así que mejor que te dé una embarradita de su mojo.

(léase la palabra “mojo” in Inglich, NO le vayan a poner n al final, ni un acento… ¿sí recuerdan a Austin Powers, veá?)

-¡AH!!! ¿Y eso me va hacer hiper guau lo máximo y nueva Kim Nalgashian del momentooo?

-No, m’hijita. Te falta el escándalo. No creerás que tu esposito tendrá dieciséis años como tú, ni dieciocho, treinta y cinco…

Así que esta pobre niña sufrida, que a los 16 años ya sabía usar pestañas postizas y pupilentes, se casó POR AMOR Y NADA MÁS QUE VIL ASQUEROSO SUCIO Y REPUDIABLE AMOR con Doug Hutchison, un tipo de hoy 53 años de edad del que nunca habría escuchado si no fuera porque se casó con Courtney Stodden hace ya casi tres años.

Nota al pie: Antes de casarte tienes que cambiar tu:

* estilo.

Tus fotos pre-fama deben “filtrarse” a internet en algún momento para avivar la eteeerna discusión sobre: ¿matrimonio de una menor con la aprobación de sus padres es igual a pedofilia consentida? Porque sí es un tema medio heavy el que esta “buena cristiana” que se casó virgen a los dieciséis, ¡OHHH!, ahora diga de forma velada que eees queee mi mamá me dijooo que no había bronca, que ella y mi papiii (¿verdad que sí es NORMAL que yooo bese en los labios a mis papis, Consuelo Duval???) me entregaban en charola de plata con tal de deshacerse de mí…

…pero regresemos a la parte menos heavy, una historia de amor común y corriente: adolescente con maquillaje Asepxia e internet se inscribe a una clase de actuación online (debe ser muuuy buen método para calificar lenguaje no verbal, tipo qué hace la aspirante a artista con las manos mientras recita un monólogo o si le tiemblan las rodillas o choca los pies, claro: tooodo se ve por webcam, ajá), decide que el instructor está medio gacho pero tiene un currículo aceptable que sirve para comenzar. ¿Por qué no enamorarlo así, a larga distancia y sin que él sepa que no tengo los cuarenta y dos años que aparento?

Díganme si esta niña no hizo el negocio de su vida: saltó al hermoso mundo de la farándula y el chisme mañanero con el ya imborrable apodo de “teen bride”, la novia / esposa adolescente que tendrá que cambiar de apelativo para ser la “teen divorceé”. Porque justo dos o tres meses antes de mandar públicamente a la goma a quien te rescató de tu normalísima familia, tienes que cambiar tu(s):

* rostro

* implantes delanteros (de una C “natural” a DD… aunque tengas que ponerte maquillaje en el pecho porque los implantes hacen que la piel se te vea morada)

* labiossshhh de Lindssshhhay

…sólo le faltó comprarse un nuevo trasero con el dinero de su aún esposito, lo pensé ahora que la otra loca de la Sabrina Sabrok salió con que vive con su amante y su aún esposo en el mismo departamento (alguien tiene que cuidar a la bebé de turno). Claro que puede costearlo con lo que le toque por “pensión alimenticia a la ex mujer”, ¿no?

Así que, por si aún no la conocían: les presento a Courtney Stodden, quien desde su aparición en el gossip gringo se perfiló como la auténtica nueva Kim Kardashian, con o sin el enorme trasero (¡muérete de la envidia, Kathy Ferreiro!) pero ella es la nueva fascinación para quienes gustamos del ridículo ajeno.

Esperemos a ver si es cierto que los ex tortolitos aún no anuncian su divorcio porque sólo están esperando para “causar la máxima conmoción” en la opinión pública, jojo. ¿No ven que la niña quiere aplicar la de Fabio Melanitto: tener un reality show para encontrar a tu verdadero amor aunque aún no hayas firmado la disolución de tan sagrado vínculo religioso-civil-y-bla-bla?

Querida Courtney Stodden: ¿acaso te traumó el matrimonio? ¡NOOO!!! Por eso sabemos que en algunos días semanas meses años nos sorprenderás con tu nueva boda. Pero, por favor: eso de separarse a los setenta y dos días ya está muy visto, así que para en serio en serio apantallarnos necesitarías casarte con un niño recién nacido. O con siameses. O con un gato. O con una peluca parlante para que tu cerebro tenga con quién discutir todo el tiempo. O haz lo que sea que se te ocurra, al fin que tienes muchísima más imaginación que yo. ¿Con qué nos vas a salir ahora?

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